Mireia Gallego

Barcelona, 1974

 

Hablar de mí me parece algo pedante, qué le voy a hacer! , prefiero hablar de lo que me apasiona, de lo que se convirtió en una auténtica vocación y un descubrimiento de mi propia historia.

Formo parte de esos cientos de alumnos de 2º de BUP (qué mayor soy ya....) que detestaban el latín, pero también de los pocos que optaron por el latín y el griego para 3º, esa decisión marcó mi vida para siempre y mi manera de ver el mundo. Tuve la suerte de tener a un gran profesor que logró sacudir mis expectativas y mi futuro, un profesor que hizo de la motivación el eje de su proyecto curricular, gracias Ramón Boixader.

Tras él, opté por la Autónoma de Barcelona para hacer clásicas, y aunque me divertía poder aprender más y más sobre lo grecolatino a tarvés de los mejores catedráticos: Mossen Balasch, Joan Carbonell, Enric Roquet, Carlos Varias... lo cierto es que no me enseñaban lo que yo esperaba, lo que andaba buscando tanto tiempo. Fue entonces cuando, tras años de trabajo en el sector de la fotografía, inicié el proyecto web de atenea-nike.com, corría el año 2004.

En él focalicé todos los esfuerzos, sirviéndome de la red para intentar captar la atención de aquellos que como yo eran unos frikis de la historia antigua. La web en 6 años alcanzó la friolera de 3000 visitas al día, lo que resultó ser una auténtica sorpresa y una motivación personal.

Tras un tiempo de parón, en el que me volqué en el papel de madre, inicié la transición de web a blog, mucho más dinámico y útil a nivel de difusión y con contenidos que aunque parecidos estaban mejor distribuídos.

Sigo ejerciendo de profesional, madre y autodidacta pero con la serenidad que me ofrece la edad y con la motivación de legarle a Júlia, el gran amor de mi vida, aquéllo por lo que lucho: la difusión de la cultura clásica, el conocimiento universal y la historia, nuestra historia.

 

Dedico el blog a dos personas, a mi dulce y amado Quim, por su paciencia, su amor de más de 20 años, y la compañía en los viajes en los que me dejaba disfrutar de mis queridas piedras mientras él ejercía de reportero, siempre tan generoso, siempre tan mío, no hay yo sin tí.... S'agapó eis aiona

La segunda es el motor de mi vida, la que todo mueve y transforma, mi hija Júlia, que aprendió desde pequeña que a mamá le gustan "los templos y los romanos", y que en ocasiones debe aguantar la charla, por no decir la brasa, de una madre a la que se le ilumina la mirada cuando ve algo con más de 1500 años de antigüedad. A tí Júlia, es a quién va dedicado el esfuerzo, para que nadie te pueda manipular, para que no dejes de aprender, para que no abandones jamás...Porque la historia es también tuya pero tú tienes una para hacer, mejórala...