La esclavitud

Parece una paradoja que allí donde se forjó la primera democracia fuera el lugar dónde más se comercializaba con los esclavos para explotaciones agrícolas, mineras, o tareas domésticas.
Lo cierto, es que los griegos hacían una distinción muy clara sobre quienes poseían derechos y quienes no, como hemos explicado en el apartado de la mujer griega aún naciendo con la condición de ciudadana libre no disponía, ni mucho menos, de los derechos civiles de los hombres, así pues, un esclavo carecía totalmente no sólo de los citados derechos sino de voluntad.

Al igual que los romanos, los helenos disponían de los esclavos para uso personal o estatal, y éstos podían alcanzar la condición de libertos (esclavos manumitidos liberados por su patrón), con las mismas condiciones que los libertos romanos en siglos posteriores, o lo que es lo mismo eran entidades libres pero sin derechos sociales.
Los esclavos acostumbraban a ser compensaciones al estado o a los militares durantes épocas de conflictos bélicos, algunos de ellos provenían de las colonias conquistadas, la gran mayoría, y podían ser de cualquier sexo o raza, es más podían ser de cualquier estamento social, simplemente el ser derrotados implicaba su conversión automática a esclavos en territorio griego.

Algunos fueron destinados a los duros y pesados trabajos de las minas y las canteras, otros mientras tanto eran adquiridos por aristócratas ricos para ejercer diversas tareas según su valía física o intelectual. Hay que tener en cuenta que la esclavitud formó parte de todas las sociedades contemporáneas a la griega, por ello muchos atenienses libres fueron sometidos a la esclavitud cuando fueron derrotados fuera de sus fronteras, es el caso de los atenienses en Siracusa (Sureste de Sicilia) dónde pasaron a engrosar el nutrido número de trabajadores esclavos en las canteras de piedra.

Miles de atenienses picaron estas canteras también llamadas LATOMIAS y es sólo un ejemplo de lo que significaba la derrota en el campo de batalla, muchos ciudadanos morían pero la gran mayoría conformaron un tapiz indispensable para la supervivencia o para la economía de otras ciudades. Por ello no hay que culpabilizar a la democracia ateniense o a la sociedad helena en general por la incorporación de la esclavitud como estamento social pues todas las colonias, polis o ciudades disponían de éstos de una manera u otra.

Hay una sensación generalizada que  el esclavo sólo se procuraba de las tareas meramente domésticas, y aunque también fue así no fue lo único que se les encomendó. Muchos esclavos con un perfil cultural alto llegaron a un estatus bastante importante pues les fueron encomendadas tareas de gran responsabilidad como la gestión económica o administrativa de los bienes del patrón o de las organizaciones estatales, todo ello permitió que muchos de ellos cuando alcanzaron la condición de libertos crearan una nueva y emergente clase media dedicada principalmente al comercio: artesanos, comerciantes, tenderos, etc... con un poder adquisitivo a veces mucho mayor del que poseía cualquier ciudadano aristócrata, pues es importante señalar que el esclavo percibía por sus servicios una compensación económica a parte de la manutención por parte del señor.

El tratamiento al esclavo dependía de la buena disposición del patrón, pues aunque fuera hombre o mujer, era únicamente un bien material que carecía de valor humano y por lo tanto el amo se reservaba el derecho a utilizarlos como creyera oportuno. Las mujeres esclavas pasaron a ser concubinas por obligación, teniendo en cuenta que el castigo físico estaba permitido, muchas y muchos asumieron su papel sin posibilidad de queja, incluso en los casos más extremos la legislación amparaba el derecho al castigo mediante azotes o incluso la muerte del esclavo, aunque a nivel social no era bien visto el maltrato atroz o desproporcionado pues dejaba entrever según los contemporáneos, una personalidad poco apropiada para un ciudadano libre y civilizado. Fue a posteriori cuando las leyes griegas ejercieron un cierto amparo creando legislaciones que protegían en cierto grado sus derechos, pero en cualquier caso el esclavo estaba expuesto a cualquier situación de riesgo según la personalidad de su propietario.

No todo fue tan negativo como puede parecer ... lo cierto es que los lazos de unión del esclavo con sus dueños eran relaciones que se remontaban a muchos años y los lazos afectivos, por lo tanto, eran profundos, muchos hijos de esclavos se criaban con total familiaridad con los hijos del patrón y aunque había una diferenciación de clases las relaciones personales eran mucho más importantes, llegando a heredarse los esclavos y formando parte de las familias con total naturalidad. Las mujeres por ejemplo, acostumbraban a ser las sirvientas, cocineras, y confidentes de su dueña, eso reportaba una cierta complicidad, los hombres hacían tareas más pesadas y más relacionadas con el patrón, como el cuidado de la seguridad de las propiedades o incluso de la propia familia.

Esta esclavitud que nos parece tan atroz en nuestro pensamiento democrático e igualitario conformó la clase obrera de la antigüedad forjando a su vez la sociedad tan prolífica como fue la Griega, hay que tener en cuenta que el número de esclavos en Atenas fue inmenso y que en algunas poblaciones mineras su número era mayor que el del total de ciudadanos de una polis como Atenas, por ello sorprende que no hubieran revueltas al estilo de Espartaco en Roma, s.I a.C., quizás porque muchos de ellos encontraron en la esclavitud un "modus vivendi" a lo mejor no muy digno, pero que les permitía sobrevivir, un cobijo, un sueldo y la posibilidad de ser libres.