Pericles

La importancia de Pericles no sólo reside en la magnitud de las obras arquitectónicas que ordenó hacer sinó en su visión de la   "polis" y del nuevo orden político, algo que aún ahora está vigente y que quedará como los pilares fundamentales de nuestra civilización.

 

 

Pericles nació en el 490 a.C en el seno de una familia importante. Una década antes, los persas regidos por Jerjes habían invadido el Ática, dejando desolada la ciudad de Atenas, y destruyendo en su totalidad la Acrópolis, el padre de Pericles, de nombre Jantipo  , había luchado contra los persas en Micala, y su madre Agarista  era familiar del reformador Clístenes, por lo tanto cabe pensar que Pericles creció bajo la influencia del momento político que le había tocado vivir, una época de conflictos contínuos con sus enemigos y vecinos los persas.

Pericles, apodado por el sobrenombre de "cabeza de cebolla" por su desarrollado cráneo, tuvo una adolescencia marcada por una formación basada en el culto por un lado al cuerpo (militar) y otra al pensamiento (inteligencia), muy propia de la sociedad del momento, así pues se inició en las artes de la lectura, escritura y música y por otro lado al pentatlón (lucha, carreras, lanzamientos de disco, jabalina y salto). Su formación se completó con las enseñanzas del filósofo Anaxágoras entre otros importantes pensadores, que le acompañaría a lo largo de su carrera política, y quién le infundó buena parte del amor a las artes y el culto a la sabiduría como primera fuerza del hombre.

En su primera etapa política, Pericles entra dentro de una dinámica abierta a la opinión del pueblo como motor político de Atenas acompañando los criterios de Efialtés.

Cuando en el 461 a.c muere este último, Pericles se convierte en el dirigente de Atenas strategas autokrator, instaurando un nuevo periodo abierto a la demos, donde todo ciudadano tiene cabida para pronunciarse en la Asamblea y votar las leyes que regirán su polis. Pericles, se ganó el aprecio de los suyos y el apoyo incondicional de la ciudadanía. En el 478 a.C, se había firmado la Liga de Delos, que agrupaba diferentes polis griegas y que venía a ser una unión de protección contra posibles invasiones bárbaras y un tratado comercial entre ellas, al frente de la Liga despuntó Atenas, no obstante esta no fue la única Liga que se firmó puesto que Esparta, otra de las polis importantes, para hacer frente a esta unión había firmado la Liga del Peloponeso, que agrupaba a su vez otras polis aliadas, esto llevará a una confrontación en los años venideros y que en cierta manera empañó la política de Pericles. Así mismo continuó sus alianzas con Egipto para ofrecer resistencia a los persas, no obstante aunque en una de sus incursiones salió victoriosa la Liga en las siguientes sufrió los reveses del ejército persa con el que finalmente firmó un tratado por el que se comprometía a respetar las polis griegas en territorio persa. Los conflictos bélicos con Artajerjes fueron sufragados tanto económicamente como militarmente por la Liga de Delos, mientras la del Peloponeso se mantenía al margen.

El hecho que Atenas, fuera la cabeza visible de la Liga de Delos, hizo que su polis se convirtiera en la primera de la Liga, siendo punto de partida comercial e inicio de una creciente economía basada en el comercio marítimo y las minas de plata.  La Liga de Delos a diferencia de la del Peloponeso, disponía de un sistema por el cual todas sus polis debían pagar un tributo económico que quedaba guardado en Delos, Pericles haciendo uso de esta riqueza con la aprobación de la Asamblea, utilizó parte de los fondos para la construcción de la nueva Acrópolis, la que se mantiene en pie hoy en día, así pues encargó a Fidias  la construcción de la misma sin escatimar ni en gastos ni en materiales. De hecho el Partenón es una majestuosa obra arquitectónica de estilo dórico construida en su totalidad por piezas de mármol, en su interior albergaba una de las colosales estatuas de la Diosa Atenea, protectora de la ciudad, hecha de oro y marfil. Otras obras colosales y de belleza inigualables, el Odeón, o el Muro... fueron construyéndose en los años siguientes haciendo de Atenas una polis en crecimiento continuo.

La mano de obra que se necesitó para la construcción hizo que la Polis fuera punto de referencia para conseguir trabajo o para vender materiales,  así  pues el crecimiento demográfico iba de la mano del económico, se abrían nuevas perspectivas a artesanos, vendedores, obreros, etc...todo ello hizo que Pericles aprobara una ley por la cual , sólo los hombres nacidos de padre y madre ateniense podían votar en la asamblea, ello le reportó algunos problemas que se representaban en él mismo.

Pericles se había casado con una aristócrata que tenía dos hijos de su anterior matrimonio, pero la mujer de su vida era Aspasia, mujer culta pero sin rango con la que tuvo hijos bastardos. Era tal su amor por ella que a la muerte de los hijos de su primera mujer y primogénitos, pidió a la asamblea que no aplicara la Ley, que él mismo había promulgado, con los hijos de Aspasia.

En el 431 a.C estalla la Guerra del Peloponeso, debido en parte a la magnitud que había alcanzado Atenas como polis, una desproporción que desagradaba a la liga del peloponeso y que ponía en un lugar menos privilegiado a Esparta. Pericles, murió en el 429 a.C cuando la peste asoló la ciudad de Atenas, matando a un tercio de la población, la enfermedad y la guerra hizo que Atenas se viera inmersa en una etapa oscura con el colofón final de la perdida de la hegemonía como polis en beneficio de Esparta en el 404 a.C.

La disgregación de Grecia en dos Ligas y la falta de unión frente a los problemas comunes, como las invasiones persas, hizo que Grecia acabara inmersa en continuas guerras fraticidas donde polis vecinas luchaban por el poder de la zona. Grecia acabó con Grecia y por lo tanto con una de las civilizaciones más brillantes que existieron, civilización que nos ha dejado su modelo de estado "democracia", su cultura, y su arte.