Ostia Antica

 

Introducción

Hay yacimientos arqueológicos que destacan por sus cualidades arquitectónicas, otros por la preservación de los restos y otros en cambio por la extensión del conjunto. A pesar de que Ostia es una parte indisoluble de Roma en lo concerniente al desarrollo económico, lo cierto es que creció de forma autónoma bajo la supervisión del imperio y por lo tanto debe ser tratada como una ciudad independiente y analizada de forma individual.

La localización de Ostia es fundamentalmente bajo un punto de vista estratégico y comercial, unida a la desembocadura del Tíber y frente al mar, sirvió de puerto fluvial y marítimo para la exportación e importación de primeras materias que posteriormente serían transportadas por vía terrestre. 

 

La historia de Ostia se remonta a la era de regencia romana, a pesar de que se asocia a la época de Anco Marcio, lo cierto es que nos se ha podido constatar históricamente este hecho, lo más probable y lo que sí se conoce es la existencia de una aldea sita a orillas del Tíber dedicada a la extracción y comercialización de las salinas cercanas. En los siglos posteriores y durante la época republicana, la zona pasó a ser controlada por una unidad militar para garantizar la seguridad de Roma frente a vándalos y para vigilar el trasiego de mercancías. Este castro fue fortificado y delimitado con una muralla perimetral y con la división urbana clásica del decumano y el cardo, no obstante con el devenir de los años se asentaron de forma fija comerciantes que deseaban controlar in situ el desarrollo de sus negocios, por lo que con el paso del tiempo y el crecimiento demográfico el castrum pasó a convertirse en ciudad, quedando la muralla totalmente obsoleta.

 

 
 
 

La pax romana venida con Augusto, restó importancia a las unidades de vigilancia de Ostia, ésto y el traslado de la flota a Miseno, hizo que Ostia quedara únicamente relegada a su aspecto comercial y a su relevancia económica. 

El ya emperador, ordenó la remodelación de la ciudad iniciándose así un periodo dorado en cuanto a sedes gubernamentales, remodelación de los Templos y construcción de nuevos silos de almacenaje. Octavio durante su mandato inició la construcción del teatro, y dotó a la ciudad de los elementos de ocio, culto y administración local propios de una gran urbe, sustituyendo las antiguas sedes de ladrillo y mampostería en edificios de mármol dignos de su nuevo estatus. Con la llegada de Tiberio se construye el templo consagrado a Roma y a Augusto y se embellece el aspecto del foro.

Durante el imperio de Domiciano, la ciudad se había quedando pequeña en parte debido a una proliferación de villas o residencias unifamiliares, que no permitían dar asilo a las miles de personas que trabajaban en o para el puerto. En un proceso paulatino de modificación, la zona fue urbanizada con insulaes (edificios altos con varias plantas, dividida en apartamentos). Adriano fue el siguiente emperador en establecer un nuevo orden monumental y el instigador de una nueva disposición urbanistica. A pesar que ya existía un Capitolium (Templo dedicado a la Tríada Capitolina) realizado por Augusto, fue Adriano quién lo restauró tomando el aspecto que podemos contemplar actualmente.

Durante los siglos posteriores la ciudad mantuvo su actividad comercial, no obstante ya en el s.III de nuestra era, la urbs fue perdiendo población paulatinamente y peso estratégico. Durante los siglos posteriores la incursión pirata y de los bárbaros obligaron por seguridad a trasladar la zona residencial a otras poblaciones de la zona, mejor protegidas y más fortificadas.

 

Los yacimientos

 

El foro

El Capitolium de Ostia se localiza dentro de la zona del foro central, este es un templo dedicado a la Triada Capitolina: Jupiter, Juno y Minerva, y fue construido bajo el mandato de Adriano. Posee una escalinata que da acceso a una pronaos con 6 columnas, tras ella localizamos la cella con 3 hornacinas a cada lado donde se colocaban las estatuas de los dioses.

Capitolium

El foro estaba situado en el punto central donde confluía las vías principales. En él se hallaban los edificios administrativos, lugares de culto y centros de ocio más importantes. Porticado con columnas de estilo corintio, disponía de un gran complejo termal.

Termas del foro

 

Las termas de Neptuno

Termas de Neptuno 

 

Las termas de Neptuno, llamadas así por el mosaico hallado en sus dependencias, muestran de forma clarificadora porqué eran tan reputados los creadores de mosaicos en blanco y negro de Ostia. Partiendo de una palestra rectangular central, se ubican las diferentes áreas de piscinas, salas de masajes, saunas y centros de ocio.

 

Tabernaes o comercios

 

En una ciudad comercial y portuaria como era Ostia, no podían faltar los restos dedicados a las actividades comerciales. 

Los thermopoliums serían el equivalente a nuestros bares o cafeterías, muy populares en época romana, donde se servían tentempiés calientes. El que podemos contemplar en la imagen mantiene de forma casi intacta el mostrador y además se han preservado los asientos.

 
Thermopolium
 

Otros establecimientos muy comunes eran los Tahonas (fabricación y venta de pan), este en especial era de grandes dimensiones y se conservan en el patio trasero los hornos y las muelas, confeccionadas con piedra volcánica, utilizadas para la confección de harinas, amasado y horneado posterior.

 
Tahona
 

Las tiendas de pescadores fueron numerosas en Ostia, su situación marítima y la Vía Ostiense que permitía transportar las mercancías hacia Roma, hizo que fuera un negocio en auge. 

El pescado, fue uno de los alimentos más valorados debido a la fabricación del Garum, muy apreciado por los paladares romanos. Se confeccionaba a partir de un pescado en salazón triturado, casi podríamos decir que en estado de semidescomposición, con un fuerte aroma y sabor que se colocaba sobre una tosta de pan. El hecho que fuera un alimento básico, numeroso y no excesivamente caro, permitió que todas las clases sociales lo integraran en sus dietas. Es esta la razón por la que se han hallado numerosos restos de esta salsa en las dolias de los thermopoliums o en los almacenes de todo el imperio.

 

Tiendas de los pescaderos
 
Horrea (Almacén) de Dolias

 

Este almacén dispone de una amplísma colección de dolias (vasijas), aproximadamente un centenar, en las que se han hallado los restos de aceite y vino. Estos horreas ofrecen una nutrida información sobre las preferencias en la alimentación romana, a parte de los almacenes de líquidos también se han hallado numerosos silos en Ostia donde se custodiaba el preciado grano que era exportado posteriormente a las diferentes ciudades.

 

 

El teatro y foro de las corporaciones

El teatro de Ostia sigue los patrones de edificación de teatros romanos, a pesar de que son numerosos los restos que se conservan, la cavea es el resultado de una restauración de mediados del S.XX para el aprovechamiento del teatro para espectáculos. Con una capacidad para 2500 espectadores en época de Augusto se amplió en mandato de Severo hasta llegar a los 4000 espectadores, dando respuesta así, al crecimiento demográfico sufrido por Ostia.

El teatro se ubica en el entorno del foro de las corporaciones, formando con éste un gran conjunto global. El acceso principal al teatro se realizaba a través de un pasillo central decorado con estatuas imperiales y religiosas.

 

Teatro

Actualmente no se puede observar el fondo escénico pero sí parte de su estructura, también se han preservado parte de los muros originales de los pasillos que dan acceso a la orquesta.

 

Foro de las Corporaciones

 

El foro de las corporaciones, está situado junto al Teatro de Ostia, maravillosamente decorado con mosaicos marinos en blanco y negro, se destinó como lugar de negocios de los comerciantes de la ciudad, recintos llamados "Stationes". En él se hallaban las salas de reuniones donde los máximos representantes cerraban los tratos comerciales con los clientes. Se trata de una gran plaza rectangular porticada en 3 de sus lados, con un templo central, presumiblemente dedicada a Ceres, por su cualidad de protectora de los comerciantes.

 

 

Domus

Domus de la Fortuna Annonaria
 

Esta preciosa casa, aprovechó una estructura más antigua. Remodelada en el s.IV disponía de una entrada abierta porticada a doble altura y circundando ésta se dispusieron las demás estancias de la villa soportada sobre dos niveles.

El complejo dispone de letrinas, habitaciones y zonas como las que se pueden ver en la imagen, situada en el noroeste, que se corresponderían con un ninfeo decorado con estatuas de diversas divinidades colocadas en hornacinas semicirculares o rectangulares.

 

Domus Amor y Psique
 

Esta preciosa villa fue construida en el s. IV de nuestra era, dispone de una decoración cuidada y exquisita con numerosos elementos fabricados en mármol.

El nombre lo recibe por la escultura hallada en el interior, coronada por dos estatuas de Cupido y Psique dándose un beso.

 

La Domus del Ninfeo, se correspondería con otra villa de lujo parecida a la anterior y de la misma época. Se construyó aprovechando una edificación más antigua y debe su nombre al ninfeo de pequeñas columnas y hornacinas hallado en su interior de donde brotaba el agua.

 

 

Otros restos

 

Como todas las necrópolis romanas, se situa a las afueras de la ciudad, allí donde partían las vías principales hacia otras zonas del imperio. 

Las que pueden contemplarse en Ostia datan de diferentes épocas pero sería acertado indicar que gran parte de ellas se corresponderían con los primeros siglos debido a que presentan los nichos donde se colocaban las urnas con las cenizas de los difunto, y no tanto las de épocas posteriores donde los romanos comenzaron a practicar el entierro en vez de la incineración.

 

Necrópolis
 
 

El pozo que se muestra a continuación está ubicado en la zona del decumano. 

 

 
Pozo
 

A pesar que se tiende a pensar que todo lo que no reside en Roma no es tan relevante, lo cierto es que dificilmente se puede entender la importancia del imperio sin la ayuda o colaboración de las provincias o colonias que salpicaban el territorio. 

Roma creció, sí, pero Ostia la abasteció, y por esa razón los diferentes emperadores, de épocas muy dispares, dedicaron esfuerzos y partidas económicas a su adecuación y desarrollo urbanístico. El imperio tuvo un nombre, pero Roma es el resultado de la suma de los esfuerzos conjuntos de varias urbes, visitarlas y estudiarlas en detalle es comprender la importancia, en una visión conjunta, del imperio romano.