Caesaraugusta

 
Augusto de Prima Porta frente a resto de la muralla

 

Portar el nombre de un emperador de la talla de Augusto en el nombre de tu municipio debería ser cuanto menos, un honor.

Así debieron pensarlo los habitantes de la antigua Cesaraugusta, cuando en el s.I a.C por orden del emperador se les dotó del topónimo que con los años derivó, por evolución lingüística, hasta llegar a Zaragoza. Esta primigenia población íbera llamada Salduie previamente había entendido que Roma se expandía imparablemente por todo el territorio, por lo que durante las Guerras Cántabras, Salduie se postuló del lado romano.

Augusto en su afán apaciguador de la joven Hispania y habiendo aplacado las sublevaciones, dotó a la nueva Cesaraugusta de la condición de colonia inmune dentro de la provincia Tarraconensis, y encargó a su general, yerno y amigo Agripa que estableciera a las tropas romanas que habían luchado durante las Guerras Cántabras, permanentemente en ese territorio. 

Con ello, el joven Augusto conseguía dos propósitos, el primero controlar a los territorios recientemente sometidos y el segundo romanizar, más si cabe, la antigua Saduie. 

 

Pilares del acueducto en los Bañales NE de Zaragoza

 

Efectivamente, Augusto signficó un punto de partida en un camino que se prolongó durante siglos y que únicamente acabó cuando las sublevaciones campesinas en el s.V azotadas por el hambre y la peste, amenazaron a un maltrecho imperio que agonizaba. 

La Cesaraugusta del s.I y II fue tras Tarraco un bastión romano de una importancia vital, el motivo tiene un nombre, Ebro.

Viene siendo normal que Augusto viera en Salduie una oportunidad de oro para el traslado de mercancías desde toda Hispania hasta Roma, muy importante es destacar que Cesaraugusta dispuso de un puerto fluvial que transportaba mercancías llegadas de todos los municipios y que discurría por el Ebro a través de barcos que remontaban el río por el exigente sistema de sirgas en dirección a Dertosa (Tortosa) o viceversa, alcanzando el Mediterraneo o llegando desde él. Por tanto, es el Ebro el impulsor principal de una economía creciente en un municipio que sufría de una ajetreada vida comercial.

 

Los romanos establecieron en Cesaraugusta el mismo sistema urbanístico que en cualquiera de sus provincias. El Decumano y el Cardo, las vías principales, se cruzaban creando un centro neurálgico desde el que partían todos los edificios secundarios, pero en este caso en vez de ubicar el foro en el área central donde confluyen ambas vías, lo situaron frente al Ebro, donde actualmente se encuentra la Catredral y el Palacio Arzobispal. 

Es más que posible que los habitantes de Salduie ya dispusieran de elementos como el puente de piedra (posteriomente rehecho por los romanos) y centros de organización administrativa y comercial, pero no fue hasta la época de Tiberio cuando el municipio gozó de unas infaestructuras dignas de su relevancia comercial.

 

El foro

Es en el s.XX cuando se empieza a excavar en la Plaza de la Seo y donde empiezan a surgir los primeros restos del Foro. Vestigios del pórtico, de la Cloaca y de las canalizaciones, así como los basamentos del enorme Templo, forman parte de este yacimiento que es visitable a través del Museo del Foro de Zaragoza, ya que se halla en los pisos subterraneos.

El foro disponía de los tres elementos indispensables: Un enorme templo central desde el que se abría una plaza con doble pórtico, una Curia y la basílica. Dentro del pórtico se situaban las tabernae (tiendas) donde se comercializaba con los productos llegados desde toda Hispania o desde Roma, mayoritariamente la exportación contemplaba materias primas como la sal, el trigo, la lana o las pieles que una vez adquiridas eran llevadas al puerto fluvial situado muy cerca y transportadas a través del Ebro.

Este foro posiblemente no fue el único que existió en Cesaraugusta, la existencia de otro Templo, localizado a finales del s.XX, (y que daría respuesta al porque de dos templos distintos hallados en la acuñación de monedas de la época) indicaría la existencia de un segundo foro, que conectados entre sí albergaría otros edificios de culto, administrativos o locales.

 

Pero, no todo fueron negocios en Cesaraugusta. Romanizados gradualmente, los habitantes gozaron de los placeres del relax que aseguraban las termas. Gimnasios, piscinas y centros de ocio satisfacían al fatigado comerciante, donde a parte de relajarse seguramente también podría cerrar tratos económicos.

Actualmente se conservan parte de las letrinas y una piscina porticada. Entre los restos de las letrinas puede apreciarse el sistema de evacuación de aguas fecales así como un pequeño canal de agua corriente que permitía la limpieza de los elementos utilizados en la letrina.

A su lado se halla la piscina porticada de unos 15 m de longitud acabada en forma absidial con tres escalones.

Durante los s.I a.C y el S.II, Cesaraugusta se completa o engrandece con estructuras renovadas como la muralla, el Puerto Fluvial y el Teatro, sus máximos exponentes representativos que actualmente podemos contemplar.

 

Las murallas

Construídas en época de Tiberio pero ampliadas en siglos posteriores, poseía una longitud de 3000 metros y custodiaba el centro político, administrativo y comercial del municipio. Aunque se data en época de Tiberio cada vez son más los profesionales que cuestionan este hecho ya que es muy posible que sí existiera una muralla previa pero que la actual fuera el resultado de actuaciones defensivas posteriores (s.III).

Su altura alcanzaba los 10 metros y su anchura fue creciendo gradualmente a medida que transcurrían los siglos, pasando de 4 a 7 metros en algunos de sus tramos. Destacable también es el número de torreones que la custodiaban ya que se contaba uno cada 16m aproximadamente.

 
 
Muralla
 

El Teatro de Cesaraugusta

Construído a finales del imperio de Tiberio y con capacidad para albergar hasta  6000 espectadores, es más que posible que el Teatro fuera utilizado para espectáculos teatrales o para lucha de gladiadores.

El Teatro disponia de una fachada de 3 pisos construídos con el sistema de opus caementicium, y con un acceso a las gradas de autoridades de uso exclusivo.

Teatro
 

A pesar de que la actual Zaragoza alberga magníficos yacimientos, como los ya comentados, dispone también de una magnífica colección de villas agrícolas.

Éstas ofrecen nutrida información sobre cómo vivían y cuáles eran las fuentes de ingresos económicos. Su ubicación estratégica entre los ríos Ebro, Jalón Huerva y Gállego ofreció a los habitantes un mágnifico lugar de producción agrícola y ganadera que hizo de su municipio un referente comercial.

Vale la pena visitarlo.....y disfrutar de él!