Alto Imperio de Hostiliano a Carino

Hostiliano (251)

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Durante las campañas que el emperador Decio y su primogénito Herenio llevaron a cabo en Abrito, Cayo Valens Hostiliano, el hijo pequeño fue nombrado regente junto con su madre.

Con ello Decio pretendía asegurar la continuidad de su familia si algo ocurría, y casi como una predicción trágica, la profecía se cumplió, resultando muertos en la contienda padre e hijo. 

La posició de Hostiliano se volvió tremendamente delicada y aunque Treboniano Galo fue nombrado nuevo emperador, la plebe y el senado obligaron a que éste lo adoptara como co-regente, aunque no fuera en la práctica en funciones sino un mero cargo, para evitar una guerra civil entre partidarios y opositores.

La fatalidad quiso que Hostiliano siguiera los pasos de su padre y hermano muriendo el mismo año por efecto de la peste que asolaba la ciudad de Roma.

 

Treboniano Galo - Volusiano (251-253)

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Treboriano Galo había nacido en el seno de una ilustre familia romana. Ante su ascenso como emperador, se le planteaba el difícil dilema de acabar con la vida de Hostiliano, hijo de su predecesor, o firmar con él una co-regencia que de alguna forma apaciguara las distintas facciones militares. La juventud de Hostiliano sin duda facilitaba el trabajo pero un golpe de suerte hizo que el joven pereciera por la peste dejando vía libre a una dinastía iniciada con el nombramiento de su hijo Volusiano como César, asimismo casa a su hijo con la hermana de Hostiliano cerrando un círculo que no diera pie a sublevaciones militares.

No obstante en esos años convulsos y difíciles las revueltas germanas y persas no daban lugar a periodos de gestión administrativa, por lo que el emperador se pasó gan parte de su reinado intentado sofocarlas o pactando acuerdos con los germanos para apaciguar las fronteras romanas. 

Teniendo en cuenta la epidemia de peste que estaba asolando Roma, Treboniano debió hacer frente a los miles de muertos que se hacinaban en las calles, obligando a un entierro masivo de cuerpos que permitiera acabar con la propagación.

Los acuerdos germanos se rompen en el momento en que vuelven a ocupar los territorios romanos, para entonces el gobernador de Panonia, Emiliano, encargado de mantener a raya las fronteras es nombrado emperador por las legiones. Galo intenta sofocar la revuelta dirigiéndose hacia las fronteras pero una facción de sus propias legiones se posiciona a favor de Emiliano, siendo asesinados tanto él como su hijo.

Emiliano (253 tres meses)

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De Emiliano se sabe muy poco, un reinado tan corto no permitió un conocimiento ni de su pasado ni de su personalidad. Nacido en Djerba, África, había sido cónsul para posteriormente ser nombrado gobernador de Panonia.

Sí podemos atisbar una cierta capacidad militar en cuanto tuvo que sofocar las revueltas e incursiones del rey Cniva, su habilidad permitió expulsar al rey de los territorios ocupados, siendo proclamado emperador por sus propias tropas.

No obstante y teniendo en cuenta la época de poder militar otorgado a las legiones, otro de sus homólogos afincados en la frontera con el Rhin, Valeriano fue igualmente reconocido como emperador. 

Valeriano con mayor mayor número de efectivos infunde mayor temor a las tropas de Emiliano, por lo que éstas deciden matar a su propio general antes que el enfrentamiento de Valeriano.

Valeriano (253-260) y Galieno (253-268)

Galieno ©Trustees of the British Museum
 

Valeriano procedía de una familia noble por lo que a lo largo de su vida se había posicionado en cargos de responsabiidad. Entre otras cosas había sido censor por orden del Senado y finalmente gobernador de las provincias correspondientes a la actual Austria.

Durante la sublevación de Emiliano, Valeriano había sido llamado por Treboniano Galo para que éste le ayudara, tras el asesinato de este último y el nombramiento de Emiliano como emperador, decide agrupar sus tropas y marchar contra las legiones del nuevo emperador a que él que no reconoce a pesar de la aprobación del Senado.

La fuerza de Valeriano residía en que capitaneaba legiones muy preparadas y altamente efectivas por lo que cuando los legionarios del emperador Emiliano vieron la que les venía encima, mataron a Emiliano y se agruparon a las de Valeriano, nombrándole emperador. El senado dañado como estamento decide aprobarlo.

A su llegada victoriosa a la capital Valeriano decide iniciar una co-regencia con su hijo Galieno, esta táctica permite que Valeriano pueda ausentarse de la ciudad para hacer frente a las continuas embestidas persas que se dan en Oriente mientras que su hijo asegura el imperio y su dinastía desde Occidente. No obstante Galieno recibe noticias de la incursión germana y gala en las provincias romanas a las que apenas puede hacer frente con las legiones de las que dispone, son años duros para ambos en los que las epidemias y el aprovechamiento de las ausencias de Valeriano permiten las sublevaciones en el Norte y en el Este.

En el año 257 Valeriano logra recuperar posiciones en Siria, pero traicionado por los suyos es capturado por Sapor I que le asesina cruelmente, aunque no está confirmado por las fuentes, haciéndole tragar oro fundido.

Galieno quedaba entonces sólo, asediado por los godos y los galos y con la obligación de mantenerse en el poder. Hábilmente empieza a acuñar monedas con su efigie y sus grandezas y destina a Claudio a controlar la sublevación gala iniciada por Póstumo, un cabecilla que había creado un estado Galo independiente de Roma. 

A pesar de que Galieno se mostró dispuesto a controlar el imperio y de hecho consiguió algunas victorias como la de Naissus frente a los alamanes, otros generales romanos ya estaban en disposición de arrebatarle el poder. Aureolo, comandante militar de las legiones que habían luchado contra Póstumo, tomó la actual Milán intentando pactar con el mismo rebelde al que habían combatido un acuerdo de colaboración para derrocar a Galieno. No obstate, las tropas de Galieno ya habían tomado la decisión de acabar con el emperador y aunque Aureolo reclamó su proclamación como nuevo emperador, Claudio II el Gótico fue apoyado por las tropas, dejando a Aureolo en una vía sin salida. Sus propios hombres le dieron muerte alegando traición.

 

Claudio II el gótico (268-270)

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Claudio entren muchas otras cosas había sido un gran general. Se desconoce muchos de los aspectos de procedencia pero en sus escasos 2 años de reinado estableció la Segunda dinastía Flavia y logró grandes victorias como comandante.

A pesar de que se le relacionó con la muerte de su predecesor, las tropas lo apoyaron en su nombramiento, por lo que a su llegada a Roma fue aprobado por el senado. Claudio lamentablemente tenía tres frentes abiertos aun, los galos con su general Póstumo, los alamanes asediando Panonia y en oriente el Reino de Palmira. Por tanto, el emperador administrativo quedó relegado al de únicamente comandante, intentando sofocar las revueltas constantes en todas las fronteras. 

Tras su victoria contra los alamanes en Benaco, deja a Quintilo, su hermano, como comandante de las tropas occidentales y se dirige hacia el Este (Panonia) para acabar con los godos, en ese momento se enfrentaba a una de las incursiones más importantes por el número de efectivos enemigos, aun así Claudio logra una victoria valiosísima para Roma motivo por el cual será conocido con el sobrenombre del Gótico.

Tras ella, y sin descanso, Claudio se dirige a Occidente para acabar con el Galo Póstumo, al que arrebata los territorios conquistados de Hispania, y de la Galia romana. 

Paralelamente los jutungos, una tribu alamana, estaba entrando por la zona de Augsburgo, obligando a Claudio a sofocarla de forma inmediata, para ello deja a su comandante Aureliano en la zona y levanta un campamente en la actual zona de Serbia. Finalmente cae enfermo en su castro, posiblemente por las epidemias que asolaban las provincias, y muere en el 270.

 

Quintilo (270 reinado de 77 días)

Quintilo es de aquellas figuras históricas que pasaron por ella de puntillas y sin ruido. Aun siendo hermano de Claudio y con el apoyo del Senado se alzó como emperador entre las suspicacias de generales como Aureliano, al que según dice, Claudio lo había nombrado como sucesor. Aun así y contra todo pronóstico logró reinar durante escasos 77 días. Lo primero que hizo fue salir de Roma y dirigirse a Aquilea, una ciudad romana fronteriza con la intención era afianzar los limes y controlar los asedios constantes.

Pero Aureliano, alentado por sus propias tropas es proclamado emperador en Panonia y asedia Aquilea. Quintilo conocedor de la inferioridad de sus legiones se suicida dejando vía libre al reconocimiento de Aureliano.

 

Aureliano (270-275)

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Lucio Domicio Aureliano, nacido probablemente en Serbia, fue emperador durante escasos 5 años, pero sin duda fue uno de los más grandes de su época y un brillante comandante.

En una época en la que el imperio estaba totalmente abatido y con claros signos de debilidad, fue capaz de hacer resurgir la Roma imperial de sus cenizas y crear un ambiente de esperanza entre los ciudadanos.

Teniendo en cuenta que el imperio estaba acosado en el Norte, en el Este y en el Oeste, Aureliano entendió que no bastaba con repeler las incursiones bárbaras en los limes sino derrotar a los enemigos. Soldado desde su juventud, había sido comandante de las tropas apostadas en Panonia, con las que había sido capaz de conocer las debilidades de los godos.

En el 270 había acabado con ellos e inició una campaña en el Norte para detener a las tribus alamanas que constantemente traspasaban la frontera natural del Danubio. A pesar que logró contenerlos, un año más tarde los alamanas lograron alcanzar la llanura del Po, causando el pánico entre la población, Aureliano trasladó las tropas desde Panonia y a pesar de una primera derrota fue capaz de acabar con ellos en la Batalla de Fano y Pavia.

Este acercamiento a la capital fue la causante de que Aureliano quisiera reforzar la ciudad de Roma, iniciando la construcción de la magnífica muralla Aureliana, de 19 Km y más de tres metros de grosor, y que aun son visibles más de 12Km de su tramo, en la capital Italiana.

En escasos 2 años de reinado Aureliano había contenido a godos y alamanes, poniendo sus ojos en repeler las sublevaciones alimentadas en las  fronteras orientales por la reina Zenobia y su hijo. A pesar de que Palmira aunaba los gobiernos de muchos territorios como Egipto, Siria y Palestina, las ciudades no ofrecieron resistencia a las tropas romanas, intentando no ser destruídas o reducidas a cenizas. Aureliano por su parte extendió la idea de que si se rendían sin resistencia, serían respetadas por sus legiones. Con este gesto de gran habilidad, se presentó a las puertas de Palmira con las legiones sin desgastar obligando a la reina Zenobia a huir desesperadamente aunque sin éxito. Capturada la reina y su hijo y tras conquistar de nuevo Egipto y sofocar revueltas aisladas en Siria, regresa a Roma pero por poco tiempo, ya que inicia en el 274 la campaña definitiva contra el imperio galo, encabezada por Tétrico.

Le bastó poco tiempo al emperador en recuperar las provincias ocupadas, pues Tétrico ya se había rendido a las fuerzas romanas bien por disponer de menos medios o por presiones de su propio bando, siendo capturado finalmente por las legiones de Aureliano y las fronteras aseguradas.

Con su vuelta en el 274 se inicia un año reformista pero no por ello menos movido, tras su desfile triunfal y su título de restaurador del imperio, procede a acuñar nuevas monedas con su efigie de mayor valor que permitan contener la inflacción.  Esta decisión creó una revuelta entre los acuñadores debido a la persecución de Aureliano a los delitos de corrupción que estaban atenazando el senado y a la moneda, éstos últimos apropiándose de parte de la plata destinada a la propia moneda. Las revueltas en la propia Roma fueron sofocadas duramente por los pretorianos.

En otro orden de cosas, y dejando de la lado el refuerzo de la ciudad, estableció los precios de los alimentos básicos como el grano, e instauró el culto al Sol Invictus para que fuera asumible por cualquier provincia del imperio, intentando de esta forma unificar las creencias en una general.

Pero Aureliano de nuevo vio la oportunidad de ampliar o asegurar el imperio a través de la situación caótica de los sasánidas, ya que se hallaban en plenas disputas por el reino. Dirigiéndose al Este y cuando estaba a punto de entrar en la frontera con Asia Menor fue apuñalado, se desconoce por quién, dejando el imperio en una situación de vacío imperial.

 

Tácito (275-276)

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Aunque resulte extraño, tras el asesinato de Aureliano, hubo un periodo en el que casi con seguridad fue regentado por la esposa de éste. Aun así y sin haber nombrado herederos, de nuevo el trono estaba en manos de la elección de las tropas, siendo nombrado como emperador, un antiguo consul y general llamado Tácito. 

El nuevo emperador contaba con casi 75 años, teniendo en cuenta que de nuevo las tribus del Norte estaban asediando las fronteras, nombró a Floriano, su hermano, prefecto del pretorio. Así mientras él aplacaba la insurrección de los godos en el Este, Floriano debía contener las de los germanos.

A pesar de las victorias de ambos, Tácito muere repentinamente y de forma que no queda clara en la zona de la Capadocia en Turquía, quedando Floriano como heredero del imperio. 

Floriano (276)

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Floriano al igual que había pasado con Quintilo, fue un emperador por casualidad y sin posibilidades reales de gobernar, tras la muerte de su hermano, Floriano fue nombrado emperador y a pesar de que había derrocado la sublevación de los Godos, había quedado en una situación supeditada a la decisión de las legiones.

Probo, un gobernador de la zona del Este, había sido nombrado emperador por sus tropas, por lo que Floriano se dirigió al sur para encontrarse con su enemigo, con la mala fortuna de que los soldados afines a Floriano se estaban pasando al bando rival.

Sin posibilidad de victoria es asesinado por sus legionarios.

 

Probo (276-282)

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Probo había nacido como muchos de sus predecesores en la actual Serbia. Desde bien joven había servido en el ejército bajo las órdenes de Valeriano, Aureliano y Tácito, motivo por el cual disponía de un sentido de deber muy castrense. Tras el asesinato de Floriano, Probo se consagró como emperador con la total aprobación de un Senado totalmente perdido. 

Pero al igual que les había ocurrido a sus predecesores, los germanos volvían a intentar ocupar las provincias del territorio galo romano. Tras sus victorias volvió a Roma con la esperanza de instaurar un tiempo de paz, y aunque en parte así fue, no se ganó las simpatías de sus soldados que vieron como se les asignaban tareas de recuperación de edificios públicos o de instalaciones civiles. Probo tenía la percepción de que mantener a los soldados ocupados mantenía a raya las sublevaciones de los soldados.

Aun así, Probo vio la oportunidad de atacar a los Sasánidas en el Este llevándose parte de sus legiones, antes de llegar se entera de que su prefecto del pretorio, Caro, es nombrado emperador. Como ocurre en la gran mayoría de sus predecesores muere en manos de sus propios soldados.

 

Caro (282-283)

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Marco Aurelio Caro, había ocupado algunos cargos públicos antes de ser Prefecto del Pretorio. A pesar de que se le acusó de ser el conspirador de la revuelta de las legiones contra Probo, lo cierto es que jamás pudo demostrarse y e´l hizo un intento para dejar constancia de que no había participado, dando muerte a quienes lo habían asesinado.

Tras su ascensión al poder en el año 282, nombra a sus hijos Carino y Numeriano césares, Caro se lleva a su hijo pequeño con él para intentar atacar a los Persas y deja a Carino a cargo de Occidente. Tras un largo recorrido hasta Oriente Medio en los que gana diversas batallas, conquista Ctesifonte (Irak). Tras acabar la empresa iniciada por Probo, muere repentinamente en el campamento, las causas son totalmente desconocidas entrando en juego multitud de opciones, desde un asesinato en manos de las tropas, hasta la caída de un rayo. En cualquier caso, Numeriano permaneció con las legiones apostadas en Oriente sin ser un estorbo para su hermano y heredero al trono Carino.

Numeriano (282-284) y Carino (282-285)

Carino ©Trustees of the British Museum
 

Tras la muerte de Caro, y con Numeriano en Oriente, Marco Aurelio Carino fue nombrado emperador. 

A pesar de que la reputación de Carino fuera la de un vividor, lo cierto es que logró poner a raya las incursiones germanas. Numeriano por su parte, por la presión de sus tropas decide abandonar Oriente y regresar a Roma, lo acompañaban sus dos hombres de confianza, su comandante Diocleciano y el prefecto del pretorio Arrio Aper. Tras sentirse indispuesto decide viajar en su transporte cerrado, pero durante la travesía empiezan a notar un olor a descomposición, al abrirlo hallan el cuerpo de Numeriano. Diocleciano acusa al prefecto del asesinato, y las tropas nombran a Diocleciano emperador.

Carino por su parte se entera de las aspiraciones de Diocleciano y decide enfrentarse con sus tropas en la frontera natural del río Margus y el Danubio, a pesar de ciertas acciones que hicieron pensar en una victoria de Carino, lo cierto es que Diocleciano acabó con ellos, agrupando a las tropas enemigas como suyas y dando pie a que los legionarios acabaran con Carino.

 

Con Carino finaliza el imperio en manos de un único hombre para comenzar la tatrarquía de Diocleciano y con él una nueva forma que cambió el mundo.