L'Aldea Tarragona

Introducción

Hay una zona de Tarragona que ha quedado bajo la sombra de su provincia, es un proceso de selección derivado de las increíbles ruinas de la propia ciudad que no permiten comparación con nada relativamente cercano, pero si vamos más al Sur, nos topamos con uno de los parques naturales más increíbles para visitar,  se trata del Delta de l'Ebre, encantadores paisajes llenos de aves que aprovechan el agua dulce en la confluencia que le lleva al Mediterraneo. Los campos de arroz van transformando el paisaje en cada estación, convirtiéndose en la gran fuente de ingresos de la zona, junto con una agricultura basada en las hortalizas, las verduras y los cítricos.

Independientemente de sus fuentes de recursos, los pueblos y ciudades que serpentean el Delta disponen de otros pequeños o grandes, depende de como se quiera ver, atractivos turísticos. En mi afán de difundir las zonas menos conocidas y por ende menos visitadas de nuestra geografía, me topé por casualidad con un yacimiento en plena población de l'Aldea, junto a La Torre de l'Ermita.

Digamos que esta zona de Catalunya, es una de las que conozco mejor, me apasiona que mantenga la calidez humana, las costumbres y la naturalidad vs con sus visitantes, que se convierten por el trato exquisito de sus gentes en casi uno más de la familia, de ahí que agradezca a Lucrecia de la "Masia Botargo" www.masiabotargo.com su hospitalidad y su atención con nosotros. En ese impás hacia las bondades del Delta, Lucrecia nos facilita el acceso hacia lo más alto de la Torre de l'Ermita frente a l'Esglèsia de la Mare de Déu, tras admirar un hermoso paisaje en 360º bajo la mirada hacia la base de la torre y qué me encuentro? :)   Vamos a verlo!!!!

Los restos junto a la Torre de l'Ermita

Hasta hace muy poco no se tenía constancia de restos romanos de relevancia en esta zona, pero vamos a ser sinceros, si aplicamos algo de sentido común, viene siendo lógico que la población se disipara por la costa y por el interior buscando fértiles tierras de cultivo cercanas a la vía Augusta. Si pensamos en la Aldea según su posición geográfica actual la situaríamos en el interior, junto al río Ebro y con el nivel de costa cercano a la posición de la Torre.

Bien, la torre de l'Ermita se remonta a la conquista árabe, época en la que la población recibe su nombre, ya posteriormente en el 1148 cayó en manos de Ramón Berenguer IV, posteriormente fue restaurada y reforzada, motivo por el cuál aparecen inscripciones datadas de diferentes épocas. Pero antes de la Torre, hubo una colonización estable? La respuesta es sí, se han localizado restos de época fenicia y cerámica griega que nos habla de asentamientos previos a la colonización romana, pero había un gran segmento temporal muy difuso justo en este periodo. 

Según parece en la Ermita fue localizado un miliario romano de la época del emperador Claudio, eso quiere decir que es más que probable que hubiera una calzada secundaria a la vía Augusta, pero muy recientemente fueron sacados a la luz los restos que se localizaron junto a la torre y que los más antiguos pertenecerían a estratos datados de época romana. Aunque aun están en una fase muy temprana se adivina lo que posiblemente sea una factoría, ya que la disposición de los habitáculos incluyen un foso circular posiblemente de almacenaje.

De qué era la factoría es un misterio aun, pero si uno echa un vistazo al comercio actual y a las posibilidades del Delta, es más que posible que comercializaran con sal, ya que aun perduran las salinas y su antiguo sistema de filtrado y evaporación del agua. La sal era un elemento indispensable en época romana ya que permitía la conservación de pescados en salazón para la confección del garum.

 

Es este el único yacimiento hallado en la zona? En este caso, la respuesta es NO. Lo pongo con mayúsculas porque aunque no sea evidente a la vista de cualquiera, l'Aldea dispone de uno de los más preciados conjuntos arqueológicos, más que preciados el adjetivo sería mítico, pues en la orilla con el río Ebro, justo en la zona llamada la Palma de l'Aldea, se halló en el 2006, el campamento de las legiones de Escipión el Africano.

En el marco de la Segunda Guerra Púnica, Escipión acampó con sus hombres junto al Ebro antes de iniciar su recorrido hacia Cartago Nova. Para albergar sus 25.000 hombres construyó un campamento de unas 33 hectáreas bordeado por fosos y empalizadas pero sin estructuras fijas, de ahí que no se hallen restos de torres o de muros perimetrales.

Lo que el equipo de arqueólogos de la UB sí localizó fueron monedas, puntas de lanza, munición para hondas, vasijas o ánforas. Las monedas sin duda pusieron datación al conjunto ya que se hallaron romanas de época republicana contemporánea a Escipción pero también otras monedas de orígen griego y púnico que hacen pensar que habían sido el botín de guerra de los soldados de Escipión, conseguidas en la batalla de Cese.

De las 30 hectáreas sólo se han explorado 7, el resto permanece sepultada por la vía férrea o autopistas como la AP-7 que dificultan el exámen completo de la zona. 

Si se accede a la zona, no podréis observar demasiado in situ porque sólo se adivinan los desniveles desde el Ebro y ciertas oscilaciones del terreno, así como los orificios de las prospecciones arqueológicas.

 

Conclusión

No me canso de decir lo mismo una y otra vez, dentro de nuestras ciudades o pueblos existen grandes historias por contar y grandes yacimientos por descubrir, las ciudades y aldeas no surgen de la nada, tienen una vasta historia bajo sus cimientos que espera a ser contada, a cobrar vida.

Visitar estos lugares es darles la dimensión que merecen, difundirlos una obligación con la cultura y la historia.

 

Mireia Gallego

Noviembre 2015