Helio

©Trustees of the British Museum
 

Helio era hijo de dos titanes Hiperión y Tía, así mismo fue hermano de la Diosa Selene (inicialmente diosa de la luna) y de Eos (Diosa de la aurora). Helio fue uno de los dioses preolímpicos, de hecho según la leyenda cuando Zeus repartió el mundo, no le ofreció control sobre ningún elemento, así pues, el dios enfurecido se alejó creando Rodas como su refugio.
Finalmente, Zeus le otorgó el control del sol.
Helio poseía un carro tirado por cuatro caballos que simbolizaban el esplendor solar, con los que surcaba diariamente el cielo de Oriente a Occidente, ofreciendo luz a dioses y hombres. Se cree que cuando oscurecía era porque el Dios descansaba y ofrecía agua y reposo a sus caballos, iniciando su vuelta de nuevo al día siguiente.

Helio se desposó en varias ocasiones, con Perseis tuvo varios hijos Eetes, Circe,Calipso y Parsifae. No obstante su hijo más conocido fue Faetón.

Faetón le hizo prometer a su padre que le concedería todos sus deseos, así pues Helio aceptó, ya de joven, Faetón le pidió a su padre que le dejara conducir el carro, Helio se negó pero éste le recordó la promesa hecha de infancia por lo que su padre a pesar de las advertencias del peligro que corría finalmente claudicó. No obstante, el carro del Dios no podía ser conducido por ningún mortal debido a la bravura y rapidez de los corceles, por lo que cuando Faetón se subió a él perdió el control, acercándose demasiado a la tierra. Zeus, viendo el peligro que corrían los mortales, fulminó con un rayo a Faetón y lo mató.

Helio al cabo de los siglos perdió su hegemonía sobre el Sol en favor de Apolo. Su culto reside principalmente en Rodas, donde se construyó el famoso Coloso en su nombre.

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