Foro Romano

 
 
Sin duda alguna la imagen del Foro Romano es de las dos más representativas de Roma junto con el Coliseo.
 
Entrar en el foro es como adentrarse en el corazón de la Roma antigua para deleitarse con un magnífico espectáculo de ruinas que hablan en sí mismas aunque a algunos turistas las miren con indiferencia y cierto desdén. El comentario "Roma no es más que un montón de piedras", es como decir que la Torre Eiffel es un montón de hierros o el Taj Mahal un montón de mármol, igual... Lo que sí es verdad es que hay que hacer un ejercicio de imaginación casi pueril y rellenar los vacíos. 
 
Vamos a empezar...desgranando los templos y edificios principales:
 

Vía Sacra
 
 

Arco de Tito VIA SACRA

 

Dejando a la derecha el templo de Venus y Roma y a nuestras espaldas el Coliseo, iniciamos la andadura por la Via Sacra, un camino empedrado con cierta pendiente y donde se encuentra a modo casi de puerta de entrada el Arco de Tito, el más antiguo arco conservado en Roma.

El Arco de Tito es un arco triunfal a título póstumo que el pueblo de Roma dedicó a la figura del emperador,  Tito tuvo un reinado corto del 79 al 81 pero fue muy querido y respetado por su pueblo. A diferencia del Arco de Constantino, éste no dispone de frontales rematados con estatuas y frisos, es una bóveda de cañón sobre dos pilares con dos columnas decorativas de estilo compuesto (jónico y corintio) cada una. Bordeando la parte superior del arco, en sus enjutas, se situan las figuras de la Diosa Roma y la victoria alada portadoras de los estandartes triunfales, en el ático del arco se lee la inscripción:

 

SENATUS-POPULUSQUE-ROMANUS-DIVO-TITO-DIVI-VESPASIANI-F-VESPASIANO-AUGUSTO

"El senado y el pueblo de Roma al divino Tito Vespasiano Augusto hijo del Divino Vespasiano" 

 

Este monumento destaca por su sencillez ornamental en la parte externa, mientras que en el intradós (curvatura del arco y laterales) el escultor incluye casetones y relieves que conmemoran la sufrida victoria del Emperador Tito contra los Judíos, de exquisita calidad y realismo.

 

 

En este arco no aparece la representación icónica del emperador roadeado de las principales figuras públicas sino a Tito sobre su carruaje mientras la Victoria Alada lo corona con laurel precedido por la Diosa Roma y seguido por sus lictores con las fasces, en el centro del intradós una águila se lleva los restos de Tito al otro mundo. En el friso de la izquierda unos porteadores llevan el botín de Jerusalén en desfile triunfal representado por el candelabro de siete brazos, la mesa de los panes y las trompetas.

 

Basílica de Majencio

 

 

La Basílica de Majencio se encuentra a la derecha dejando tras de sí el Arco de Tito. Literalmente es colosal, a pesar de que únicamente se conservan 3 bóvedas de una de las naves y de forma parcial.

 

Si os fijáis en la forma veréis que aquí ya se establecen los cimientos que darán el modelo a seguir para la construcción de las catedrales o las iglesias en época cristiana eso se debe a que esta basílica fue iniciada en la época de Majencio en el 306 de nuestra era y modificada sobre plano y finalizada por Constantino en el 312, cuando este último logró acabar con el gobierno de Majencio en la batalla de Puente Mílvio.

 

Cuando uno sube la pendiente para verla lo primero que observa son los restos de las cuatro columnas rojizas que decoraban la puerta de entrada y la escalinata desde la vía Sacra, y digo los restos porrque este edificio monumental no precisaba de las columnas para soportar el peso de las bóveda y los arcos sino que sus muros y contrafuertes estaban construídos a tal fin por lo que las columnas eran méramente elementos decorativos que se perdieron con el devenir de los años.

 

La Basílica tenía una gran nave Central que daba paso a dos laterales de hormigón recubiertas de mármol, la de la foto es una de las dos naves laterales que se conserva, y a dos ábsides a norte y sur, la suma de todo el complejo es de 102 metros de largo x 80 metros de ancho, es decir colosal. Toda ella estaba exquisítamente decorada por suelos de mármol que representaban figuras geométricas, columnas de separación, puertas que daban acceso a las diferentes naves y ventanas superiores que proporcionaban luz natural a todas las estancias. Cabe decir que la Basílica era un edificio para la administració de Justicia, un lugar de trabajo y reunión de ahí sus dimensiones y sus diferentes estancias.


 

Estructuralmente se podría decir que es una imitación de las Termas romanas ya que si analizamos las Termas de Diocleciano veremos similitudes más que evidentes en la estructura y en la decoración.

La Basília tenía una colosal estatua de Majencio fabricada en mármol y bronce de la que aun se conservan restos en los patios del Palacio de los Conservadores en Roma.

 

Templo de Rómulo


El Templo de Rómulo data de época de Constantino y aunque previamente se creía que estaba dedicado al hijo de éste estudios posteriores revelan que es posible que esté dedicado a las divinidades penates, o lo que es lo mismo, deidades protectoras de las casas y en su término más genérico a los protectores del estado. Las dudas vienen por las monedas acuñadas a la muerte del hijo de Majencio que muestran en el reverso un templo circular parecido a éste, no obstante en la vía Apia se encuentran los restos del mausoleo y del circo dedicado a él y que es posible que se refiriera a ese edificio y no el del Foro.
 
 
Estructuralmente es un edificio circular de ladrillo, en la fachada se observan la puerta de bronce original decorada con dos columnas laterales de pórfido rojo y un alquitrabe de mármol travertino, a cada lado de la puerta 2 hornacinas o nichos decoran la estructura curvilinea. La cúpula es de 15 metros de diámetro.
 
Realmente con las fotos no puede verse como era originariamente el Templo ya que sólo vemos el edificio circular que contenía la cella central pero no se conservan los laterales de las dos estructuras alargadas que custodiaban el edificio central y que iban hacia el frente creando un semicírculo, únicamente quedan 2 columnas.
 
El hecho que fuera utilizado como iglesia de San Cosme y San Damián en época Cristiana hizo que se conservara en este estado y que no fuera destruído.
 

Templo de Antonino Pío y Faustina

 
Tras el Templo de Rómulo encontramos el templo de Antonino y Faustina el mejor conservado del Foro.
 

 
Cuando en el año 141 Faustina muere a los 36 años de edad, el emperador Antonino Pío entra en un estado de desconsuelo por el enorme amor y respeto que le tenía a su mujer.
 
No es normal en ningún caso que se le consagre a la mujer de un emperador un templo, erigir esta clase de construcción comportaba que previamente se había divinizado a la persona, pero este no era el caso ya que Antonino fue divinizado a su muerte, 20 años después de la de Faustina, y es entonces cuando por orden del Senado se decide consagrar el templo a la pareja.
 
Este magnífico edificio se preserva en magnífico estado por haber albergado en su cella original la iglesia de San Lorenzo.
 
 
 
 
La estructura se compone de una pronaos de 6 columnas de mármol de estilo corintio de unos 17 metros de altura en el frente y dos conservadas en los laterales soportadas por un estilobato de mármol.
 
La importancia en sí reside en su simplicidad, en su belleza majestuosa pero austera y en su estado de conservación. A primera vista es un tanto frío, pero si lo miras desde abajo la perspectiva de esas altísimas columnas le dan un halo imponente.

 
 

La Basílica Emilia

 

La Basílica Aemilia, era un enorme edificio de uso civil para cuestiones administrativas, comerciales y judiciales. Roma ejercía muchas de sus actividades en el foro al descubierto, pero en ocasiones o cuando la climatología no permitía las reuniones en el exterior hacían uso de la Basílica Aemilia.

Su estado de conservación es extremadamente deficiente por lo que os he adjuntado una ilustración para que os hagáis una idea de las proporciones y de la belleza estructural.

Su construcción se remonta al 179 a.C,  los entonces censores Fulvio Nobilior y Marco Emilio Lépido en un afán de engrandecer la imagen de Roma y por qué no decir, su popularidad, deciden ofrecer al pueblo Romano un edificio para el recuerdo de su apellido. El nombre original que se le da a la basílica es el de Aemilia Fulvia, con el paso de los siglos y debido a que los descendientes de la familia Aemilia son los que se hacen cargo de sus reconstrucciones posteriores después de destrucciones y saqueos, queda reducida al nombre de Basílica Aemilia.

 

La estructura comprende un área de 70 x 29 metros, a pesar de sus 3 pisos de altura, en realidad solo dos de ellos están porticados con 16 arcos sobre pilastras, el piso inferior estaba dedicado a lo que hoy serían negocios de intercambio monetario, lo que para nosotros serían nuestros bancos modernos, en la parte posterior y superior una serie de aulas eran destinadas a las diferentes reuniones comerciales o administrativas que se requirieran.

 

La Basílica estuvo en pie hasta el siglo V de nuestra posterior al incendio de Alarico durante su ocupación a Roma.

 

La Curia Julia o Curia Hostilia

La Curia es el edificio donde se reunían los senadores para discutir los asuntos del imperio. Es por así decirlo, el edificio que todo el mundo tiene en mente cuando se imagina las películas donde senadores con togas blancas discuten unos entre otros, entre dos o tres fileras de asientos de mármol :)

 

Sin duda es uno de los mejores edificios conservados, está prácticamente intacto debido a su uso como iglesia durante el cristianismo primigenio.

Originariamente este edificio de la época monárquica (de ahí el nombre de Curia Hostilia) estaba ubicado en el lugar donde posteriormente se construiría el Foro de César, en época  del dictador Sila en el año 80 a.C inició una primera restauración, pero no fue hasta la época de César que se decidió otorgarle la ubicación actual, trasladándolo y dándole un aspecto que debía ser prácticamente igual o muy similar al que vemos en la imagen, de ahí su nombre postertior de Curia IVLIA.

El edificio sucumbió a al menos dos incendios posteriores que obligaron a los diferentes emperadores a reconstruirlo, en concreto a Domiciano y a Diocleciano, ya en el siglo IV se cree tenía exactamente la apariencia que podemos observar.

 

Es un edificio de ladrillo rojo con contrafuertes en las esquinas, consta de una estructura rectangular de aspecto sencillo, austero y sus dimensiones son relativamente pequeñas en su base 25 x 17 x 15 m,  hace un efecto de cubo en su conjunto. La construcción exterior se completa con tres ventanales en el frontal y una en cada lateral restante que permite la entrada de luz directa al espacio interior. Originariamente tenia un pórtico de columnas dóricas (Chalcidium)  frente a la puerta de entrada y una escalinata, la mitad de la fachada estaba cubierta por placas de mármol mientras que para el resto se utiliza estuco imitando el mármol. Las puertas de dos hojas están realizadas y grabadas en bronce.

 

El interior está pavimentado con suelos de mármol con diversos motivos en color verde, rojizo y blanco.  En cada uno de los laterales estarían las gradas con los asientos (Inicialmente de madera) de los senadores, en el frente visto desde la puerta de entrada se ubicaba un podium o espacio para el regente, consul o emperador. En las paredes laterales habían 3 nichos por cada lado y se completa con murales estucados en colores ocres y rojizos y frisos ornamentales de diferentes motivos.

 

Lapis Niger

 

Es tremendamente difícil explicar qué es la Lapis Niger, porque a ciencia cierta ni tan siquiera a día de hoy se sabe a quién se dedica ni qué es, ni tan solo su fecha de datación exacta. 

 

En enero del 1899 durante las excavaciones que se llevaban a cabo en el foro, se descubrieron unas losas rectangulares de mármol negro "de ahí su nombre lapis niger" que cubrían el suelo y que en principio parecían ocultar algo bajo ellas. El subsuelo del foro romano es un laberinto hueco para las canalizaciones de la Cloaca Máxima, pero bajo éstas enormes losas de forma rectangular se halló una estructura que contenía un altar y unos basamentos de piedra (que posiblemente albergaban dos estatuas de leones) y una estela de piedra con inscripciones antiquísimas datadas en la época arcaica republicana o incluso monárquica, las más antiguas hasta la fecha, es decir entre el 575 a.C y el 500 a.C, el conjunto arquitectónico se completaba con un basamento circular que posiblemente soportaba una estatua.

 

El hallazgo no dejaba más que entrañar nuevas incógnitas, los símbolos arcaicos pertenecientes a las primeras escrituras latinas se leen en la primera linea de izquierda a derecha y la segunda de derecha a izquierda y así sucesivamente.

Se han podido descifrar bastantes de sus símbolos pero con cierta dificultad, se cree que hace alusión a la Lex Sacra, pero también advierte a los curiosos de que es un lugar sagrado y que cualquiera que lo profane será castigado, la advertencia es clara, quién lo profane será castigado por los seres del inframundo, quién lo dañe será puesto a disposición del rey que podrá desposeerlo de sus riquezas y sus propiedades...

 

Algunos arqueólogos e historiadores concluyen que podría ser la tumba de Rómulo, fundador de Roma y primer rey, pero otros especialistas subrayan la posibilidad de que sea un monumento dedicado al abuelo de Tulio Hostilio o incluso que evoque el lugar donde el padre adoptivo de Rómulo y Remo cayó muerto. En estudios recientes algunos historiadores han apuntado la posibilidad que el monumento esté dedicado de forma genérica al fundador de la ciudad, aunque como hemos comentado antes es difícil atribuirle aspectos que no se sabe si son correctos. 

 

A pesar de qué fuentes antiguas dan fe de su existencia al ser muy posteriores a su construcción tampoco se esclarece ni su procedencia ni su uso, pero sí que es cierto que esas losas de mármol negro que protegían y ocultaban el monumento fueron muy importantes como culto para los romanos, el hecho que la ubicación fuera frente a la Curia donde se reunía el senado puede dar una pista del respeto, culto o temor que los romanos profesaban al monumento. 

 
 
 

Arco de Septimio Severo


 

Este arco triunfal está situado a los pies de la colina Capitolina y entre la curia, los rostra y los templos de la concordia y Saturno.

 

Fue construído por el pueblo romano en el año 203 d.C. para honor y gloria del emperador Septimio Severo y a sus dos hijos Caracalla y Geta, pues se conmemoraba la victoria de Roma contra los partos y los arábigos. 

Si nos fijamos, es en esencia muy parecido al arco de Constantino del que hemos hablado en el anterior apartado, de hecho Constantino imitó este arco para conseguir el mismo efecto, un arco estructuralmente bellísimo, elegante y cuidadosamente decorado, a diferencia de la sobriedad que emana el arco de Tito.

 

Este arco se compone de tres vanos (arcos) uno central de mayor tamaño y dos más pequeños a los laterales, las medidas son 20 m de altura por 25 m de largo, se fabricó en ladrillo y travertino y fue recubierto posteriormente con placas de marmol. En ambos frontales 4 columnas decorativas de estilo compuesto apoyadas sobre altos pedestales decorados con relieves y sobre los arcos y rellenando los espacios que marcan la curvatura figuras de dioses, semidioses y victorias aladas.

 

Sobre los arcos de menor tamaño tanto de un lado como del otro aparecen diferentes episodios de la batalla contra los partos, en forma de secuencia cronológica: soldados, asedios a ciudades, presos de guerra desfiles victoriosos, etc... todo ello exquisitamente esculpido por artesanos que hicieron uso de complejas técnicas para dar efectos de profundidad, espacio y contraposición de elementos.

En el frontón del ático puede leerse la inscripción (inicialmente hecha con letras de bronce) que reza de la siguiente manera: 

 

Imp(eratori) Caes(ari) Lucio Septimio M(arci) fil(io) Seuero Pio Pertinaci Aug(usto) patri patriae Parthico Arabico et | Parthico Adiabenico pontific(i) maximo tribunic(ia) potest(ate) XI imp(eratori) XI, co(n)s(uli) III proco(n)s(uli) et | imp(eratori) Caes(ari) M(arco) Aurelio L(ucii) fil(io) Antonino Aug(usto) Pio Felici tribunic(ia) potest(ate) VI co(n)s(uli) proco(n)s(uli) [ p(atri) p(atriae) | optimis fortissimisque principibus ] | ob rem publicam restitutam imperiumque populi Romani propagatum | insignibus uirtutibus eorum domi forisque S(enatus) P(opulus)Q(ue) R(omanus).

 

Al Emperador Cesar Lucio Septimio Severo Pio Pertinax Augusto, padre de la patria , parto Arabico y parto adiabenico, pontifice máximo con potestad tribunicia, decimoprimer emperador, once veces consul, tres veces proconsul y a al emperador Cesar Marco Aurelio Antonino Augusto Pio, con potestad tribunicia, seis veces cónsul, tres proconsul, a ellos, padres de la patria, los más fuertes y mejores que restituyeron la república y propagaron el imperio del pueblo romano, brillando por sus virtudes tanto en casa como en el extranjero. Senado y pueblo romano

 

Si nos fijamos en la dedicatoria no hay referencia alguna a Geta , hijo se Severo, eso se debe a que Caracalla al llegar al poder a la muerte de su padre, hizo asesinar a su hermano Geta y mando borrar cualquier inscripción que hiciera referencia a su hermano.

 

Se sabe que coronando el arco había un carro de bronce con la efigie del emperador y sus dos hijos.

 

Los Rostra

 
 

Qué son los rostra? No son otra cosa que las tribunas donde los oradores podían ofrecer sus discursos al pueblo romano, es decir a las multitudes. 

Cómo hemos comentado anteriormente el foro romano era un lugar de encuentro, de discusión y de debate. Los políticos sabían muy bien que para ganarse a la masa debían hacer uso de la oratoria más brillante porque de ello dependía el éxito de un proceso, de una demanda, de un proyecto.

 

La palabra rostra significa "lo que roe" y estaba atribuído a todo aquello con forma de pico anguloso, pero la etimología de la palabra que definiría el lugar del discurso viene dado porque esa palabra también designa los espolones de proa de los barcos que servían a modo de defensa, para hundir o dañar gravemente la estructura de los barcos enemigos. 

En el s.IV a.C Cayo Menio retiro los espolones de los barcos enemigos a modo de trofeo y los colocó en el foro romano, ese gesto pasó a ser una costumbre así que según se ganaban las batallas nuevos espolones eran colocados en la tribuna de oradores. Aunque originariamente había una que es la ubicada cerca de la Curia, luego hubieron dos más la que correspondería a la del Templo del Divino Iulius y que tendría los espolones de la guerra de Actio contra Marco Antonio y Cleopatra, y un tercero que se cree, ubicada en el area del templo de Castor y Polux.

 

Templo de la Concordia

 

En primer plano a la izquierda de la imagen, antes de las tres columnas, se ubicaba el templo de la Concordia.

No puede datarse con exactitud ya que ha sufrido varias restauraciones lo que sí se sabe es que este templo dedicado a la Diosa Concordia, fue construido en época republicana como conmemoración al acuerdo al que llegaron patricios y plebeyos durante las leyes Licinias en el s.IV a.C. Posteriormente, y durante la época de los Graco, el cónsul Lucio Opimio mandó restaurarlo como una forma de establecer los objetivos de paz tras el asesinato de uno de los Graco.

 

La ubicación de estos templos es muy importante ya que estaban localizados en el umbilicus, o lo que es lo mismo el centro del Imperio, de ahí partía la ascensión a la colina Capitolina (Clivo capitolino) y por tanto al Templo de Jupiter.

Ya en época de Augusto se mandó construir la Columna Miliarium ubicada justo frente a las escalinatas del templo de la concordia que marcaba las direcciones a las principales provincias de Roma.

No fue hasta la época de Tiberio, cuando el templo volvió a sufrir una restauración, Tiberio incluyó en el interior obras de arte y esculturas helénicas pero mantuvo la estructura original, se compone de una cella más ancha que larga, algo muy poco usual, y seis colomnas en el frontal (pronaos) precedida de una escalinata de marmol.

 

Templo de Vespasiano y Tito


 
 
Las tres columnas de la imagen superior corresponde al Templo dedicado a Vespasiano y Tito, también llamado Templo del Divino Vespasiano.
 
La construcción se remonta en época de Tito en el 79 de nuestra era, dedicado a la figura de su padre Vespasiano tras su muerte, pero fue Domiciano quién finalizó las obras en el año 87,  tras la prematura muerte de Tito consagrándolo finalmente a ambos.
 
Este templo, al igual que el de la Concordia, tiene una nave más ancha que larga 33 m de ancho x 22 m de largo, al quedar poco espacio se tuvo que eliminar la escalinata del Tabularium para que cupiera el podio del templo.
 
El templo era hexástilo (6 columnas corintias) en la pronaos, precedido por una escalinata. Los elementos de construcción eran ladrillo recubierto de placas de mármol exquisitamente decorado en su interior con frisos que representaban diferentes recipientes y objetos sagrados que se usaban en las ceremonias religiosas.
 
El templo fue restaurado en época de Severo y Caracalla y de ahí la inscripción que se leía en el frontón del templo:

 

DIVO VESPASIANO AVGVSTO S·P·Q·R IMPP·CAESS·SEVERVS ET ANTONINVS PII FELICES AVGG·RESTITVER(unt).

Al Divino Vespasiano Augusto, Senado y Pueblo Romano, los emperadores Césares Severo y Antonino Pío, agraciados, Augustos, lo restauraron.

 

Tabularium


 

El Tabularium era un edificio de dos plantas dedicado a custodiar los documentos, actas y leyes romanas (escritas sobre planchas de bronce), o lo que es lo mismo, un archivo público.

Se data en época Republicana y se finalizan sus obras en el 78 a.C. Su construcción fue iniciada tras un incendio que asoló la colina Capitolina, de ahí que el Tabularium se presente adosado a las rocas del Capitolio y que su construcción sea tan extremadamente robusta. Muros de 3 metros hacen de contrafuerte y asientan el edificio pero se decoró con columnas de estilo dórico para crear una sensación de ligereza dejando entrever entre sus arcos la galería o corredores que daban acceso a las diferentes salas.  Posteriormente en la Edad Media se aprovechó su estructura para construir sobre ella el Palacio Senatorial, de ahí que en la imagen se vea únicamente la base con los arcos y no el segundo piso. El Tabularium fue utilizado durante siglos albergando la compraventa de materiales en algunas de las estancias.

 

Ahora vamos a dar la vuelta al foro, hemos descubierto todos los edificios que lo componen desde uno de los laterales de la vía y ahora vamos a ver los que nos quedan por el otro.

 

Templo de Saturno

 

 

El Templo de Saturno que ahora podemos contemplar es la tercera reconstrucción del original ya que el templo de Saturno está considerado como uno de los más antiguos que yacen en el foro.

Su construcción se cree que se remonta a la época tiránica del último rey de Roma Tarquinio el Soberbio entre el 501 y el 498 a.C. Consagrado a la deidad agrícola Saturno, su interior albergaba la figura de madera del Dios que contenía aceite en su interior y recubierto en sus piernas de hojas de lino que únicamente eran arrancadas durante la festividad de las Saturnalias el 17 de Diciembre y que duraban 5 días. 

 

El templo originariamente no sólo se le atribuía propiedades meramente de culto sinó que en origen y debido a la escasez de otros monumentos destinados para tales fines albergaba los tersoros de Roma, las insignias y los documentos públicos de mayor valor de ahí que también sea conocido como el Aerarium. En épocas posteriores, los elementos que custodiaba fueron repartidos a los edificios creados con tal fin, es el caso del Tabularium que custodió el archivo y por tanto las leyes de la ciudad y los documentos de valor públicos y de Estado. 

 

La segunda reconstrucción del templo se dió en el s.I a.C, construyendose el gran podio de mármol donde se asienta aun en la actualidad, durante la tercera reconstrucción de la que hemos hablado al principio, se construyeron las columnas que se pueden ver hoy en día. 

Bajo el enorme podio del Templo se ubicaron los rostra, lugares donde los senadores o personajes ilustres proclamaban sus discursos.

 

Actualmente se conserva el podio y 8 columnas, 6 frontales y una de cada lateral. El frontón ser conserva parcialmente con las inscripción:

 

Senatus Populusque Romanus incendio consumptum restituit

El Senado y el Pueblo de Roma restauró lo que el fuego había consumido

 

Arco de Tiberio

Imagen de los restos de la basílica Julia al fondo templo de Saturno
entre ellos se situaba el arco de Tiberio
Representación del Arco de Tiberio en el Arco de Constantino
 

Entre el Templo de Saturno y la basílica IVLIA se erigía el arco de Tiberio, actualmente no quedan restos de este arco triunfal que conmemoraba la recuperación de los estandartes romanos por parte de Germánico contra las tribus germánicas.  El hecho que este arco fuera dedicado a Tiberio venía dado porque en ningún caso se podía construir un arco a quién no fuera emperador, así que los triunfos de Germánico fueron asociadas por ende a Tiberio. El arco casi con toda probabilidad era muy parecido al de Tito, austero y sencillo y no tan ornamentado como el de Constantino o Septimio Severo, ya que en uno de los relieves del Arco de Constantino se muestra a los soldados entrando por la vía triunfal con el arco de Tiberio al fondo.

 

Basílica Julia

A pesar de que el estado actual de la Basílica es muy deficiente (marcado en rojo), en origen la basílica era un precioso edificio de tres plantas que albergaba los tribunales de justicia civil. En él los 180 jueces de que constaba la administración de justicia romana, solucionaban los casos de los ciudadanos alojándose en salas polivalentes tanto de la nave central como de las dos naves laterales.

 

A pesar de que la Basílica es obra de Julio César, 54-48 a.C, ésta fue construída sobre los cimientos de la Basílica Sempronia 159 a.C, padre de los hermanos Graco, que a su vez la había construído sobre la casa de Escipión el Africano. Julio César no pudo ver concluir el edificio y fue Augusto quién finalizó su obra dedicándola a sus hijos. Durante uno de los incendios que asoló el foro quedó dañada así que en el 14 a.C Augusto volvió a restaurarla. Ya en el s.III de nuestra era sufrió un nuevo incendio y fue entonces Diocleciano quién la reformó de nuevo. Durante el saqueo de Alarico la Basílica quedó practicamente destruída.

 

El edificio se posa sobre un podio bajo, con escalinata de mármol y base de 109 m x 48 m de ancho, consta de una nave central de 82 m x 18 m y dos naves laterales más pequeñas separadas en diferentes salas. La nave central era de base rectangular que podía ser dividida en 4 salas más pequeñas si se requería a través de la separación por paneles de madera.

Los pasadizos exteriores fueron decorados con arcos y columnas ornamentales.

 

Columna de Focas

Esta columna se erigió para honor y gloria del emperador bizantino Focas,  en el año 608 de nuestra era, y es el último monumento que fue construído en el foro. Se ubicó frente a los rostra y en su origen estaba coronada con una estatua del emperador fabricada en bronce. 

La columna de 13,60 metros se aprovechó de una anterior de mármol datada del s. II, construida en mármol y cimentada con ladrillo rojo que ahora es visible pero no así en el momento que fue construída. 

Debido al asesinato, mutilación y tortura de Focas solo 2 años más tarde, en el 610, la estatua fue retirada y en su lugar se colocó una de Diocleciano, asímismo se borró la inscripción dedicada a su persona y se puso otra en su lugar.

 

Templo de Castor y Polux o Templo de los Dióscuros

Situado entre la basílica Julia, el Vicus Tuscus (camino de época etrusca conectando el foro con el Foro Boario), y el Templo de las Vestales, se situa este templo dedicado a las deidades de Castor y Pólux, también llamados Dióscuros.

Estas deidades muy arreladas en la cultura griega fueron muy veneradas en la Roma arcaica ya que según la tradición durante la batalla de Lago Regilo en el 496 a.C que enfrentaron a romanos y latinos, aparecieron dos jóvenes apoyando la causa romana, ellos mismos fueron los encargados de anunciar la victoria y tras dar de beber a sus caballos, desaparecieron. En el lugar donde se les vio por última vez, Postumio inició la construcción del templo dedicado a ellos, fue en el 484 a.C.

Durante el s.II a. C sufrió una primera restauración y se ornamentó, Verres en el 73 a.C lo volvió a restaurar por segunda vez. La última fue en época de Tiberio durante el incendio que asoló parte del foro en el 14 a.C.

El podio del Templo es de 50 x 30m, sobre ella una cella rodeada en su totalidad de columnas corintias de 7 m, ocho en el frente y en el posterior y once a cada lado. A día de hoy únicamente se conservan 3 de ellas que son las que pueden verse en la imagen.

 

Templo de Vesta y Casa de las Vestales

Las Vestales eran mujeres escogidas de las familias más representativas de la sociedad romana cuando aun eran niñas, eran seleccionadas también por su belleza, todo ello con el fin de ser las encargadas de custodiar el fuego de la Diosa Vesta. 

Su vida se basaba en una dedicación plena a la Diosa, no podían casarse, ni mantener relaciones y vivían durante 30 años sometidas a esta vida de consagración y dedicación a Vesta, después de establecer el ritual de iniciación la niña quedaba bajo la supervisión de las Vestales más mayores, sus 10 primeros años se basaban en el estudio de las costumbres y los rituales, los 10 segundos al mantenimiento del fuego del Templo y los últimos a la enseñanza de las nuevas generaciones de Vestales. Pasado ese tiempo podían seguir como Vestales o casarse si así lo deseaba y reincorporarse a la sociedad romana de a pie.

Las peores faltas que podía cometer una Vestal era dejar que se apagara el fuego pues podía ser azotada, o romper su celibato ya que esto significaba una deshonra para su apellido y pena de muerte por lapidación. A cambio las Vestales poseían la potestad de poder liberar a un condenado y de no pertenecer ni responder ante nadie más que ante el Pontífice Máximo, cargo que luego ocuparían los emperadores, y ante un caso grave al Senado. También fueron las encargadas de cutodiar los testamentos o últimas voluntades de los romanos. Eran muy queridas y respetadas, poseían un sitio preferente en las celebraciones y quién las insultara podía ser condenado a muerte.

Portaban un velo sobre su cabeza y su atuendo era blanco para que fueran fácilmente reconocibles.

 

La casa de las Vestales en Roma constaba de 3 pisos separados por diferentes estancias que rodeaban un precioso atrio ajardinado con 2 estanques este patio estaba repleto de estatuas adornando el camino a ambos lados, en representación de las máximas sacerdotisas de Vesta, cada una de estas estatuas está apoyada sobre un pedestal con el nombre de las vestal.

El pavimento era de mosaico blanco y negro y en el ala este de la casa accediendo por 4 escalones de mármol se accede a un área separada por 3 estancias a cada lado originalmente de techo abovedado, del que se desconoce su uso, algunos creeen que eran las habitaciones de las máximas sacerdotisas y que presidiendo la estancia había una estatua del rey de Roma Numa Pompilio, ya que fue él el iniciador de su culto.

En el exterior en forma circular evocando las primigenias construccioes etruscas, se encontraba el pequeño Templo de Vesta que contenía el fuego sagrado.

 

 

Templo del divino Julio y altar

Podio del Templo del Divino Julio
Ara de César
 
Tras el asesinato de Julio Cesar en el 44 a.C, Augusto tomó las riedas del imperio acabando con la vida de los asesinos y reiniciando el periodo imperial tras una república cansada y tocada de muerte.
 
Anque César fue asesinado en lo que hoy es la Plaza de la Torre Argentina, de la que más adelante hablaremos, sus restos fueron incinerados en el foro.
En el lugar que hoy ocupa su altar, en los años posteriores a su muerte, el Senado había erigido en su honor una columna y había protegido su altar como símbolo de respeto y adoración, pero su hijo adoptivo Agusto en el 29 a .C construye el Templo del divino Julio y cubre el altar para que sea protegido y sobre él construye los rostra con los restos de las proas de la batalla de Actio contra Cleopatra y Marco Antonio
 
A fecha de hoy aunque el altar no conserva el aspecto inicial, cada día recibe flores en forma de respeto de los visitantes del foro. 
Sobre el altar aun puede verse los restos del podio.
 

Regia

La Regia era el lugar donde se ubicaba el colegio pontificio, en él el Pontífice Máximo ejercía sus funciones como máximo exponente del culto a los Dioses patrios.

Estaba alojado cerca de la casa de las Vestales y del templo dedicado a la Diosa. Aunque originiariamente el cargo de Pontífice Máximo era un cargo público, en la época imperial pasó a ser potestad del emperador de forma vitalicia.

Se cree que dentro de las dependencias existía un espacio dedicado a Marte, dios venerado en época monárquica como ente representativa de la guerra.