Las Olimpiadas

 
 

El deporte en la antigüedad no respondía al concepto actual que tenemos, de hecho era mucho más valioso y recogía un amplio espectro de valores, el culto al cuerpo era uno de ellos pero no el único, la preparación psicológica para la competición o el respeto a los Dioses infundaban mayor ánimo al atleta y aportaba los requisitos que todo griego distinguía del hombre perfecto:  kalos kai agazos  o lo que es lo mismo bello y bueno, esta misma premisa fue luego adoptada por los romanos en su "mens sana in corpore sano" pero en realidad el origen reside en el ideal griego de perfección.

Los juegos Olímpicos no eran los únicos que se jugaban, sólo era uno de los cuatro celebrados en distintas ciudades helenas, quizás el más importante debido a que estaban dedicados a Zeus Olímpico pues no hay que olvidar que no es una celebración de carácter sólo deportivo sinó sagrado y que conseguir la meta es acercarse a lo divino. Las otras tres polis que celebraban competiciones deportivas eran Delfos o juegos Píticos, Istmia dedicados a Poseidón llamados juegos Istmicos, y Nemea o Juegos Nemeos. Si un vencedor de cualquiera de estas ciudades era importante, el vencedor absoluto de las cuatro sedes era convertido en héroe nacional , recibiendo el nombre de Periodonikés o lo que es lo mismo "ganador del circuito"

Los primeros juegos Olímpicos de los que se tienen constancia escrita transcurren durante el año 776 a.C. aunque esta fecha no sería bien bien exacta debido a que anteriormente en Olimpia se celebraban ritos iniciáticos en honor a Zeus y que tendrían otra denominación pero que no deja de ser el preludio de lo que posteriormente se convirtieron. No obstante, es en esta fecha cuando por primera vez son denominados como juegos Olímpicos.  Las pruebas olímpicas son en un principio de carácter regional y únicamente se deja participar a ciudadanos griegos libres varones pues estas celebraciones están vetadas a las mujeres tanto en la competición como en la asistencia, los atletas son los que deben correr con el gasto de la estancia y el viaje o en su defecto la población a la que representan, posteriormente los juegos fueron más flexibles y dejaron participar a los habitantes de las colonias griegas del mediterráneo como es el caso de Sicília haciendo con ello que la difusión de estos juegos fuera mayor y por lo tanto su popularidad, tanta era su importancia en el mundo griego y tanto su carácter de celebración sacra que durante la celebración de los juegos que era un mes después del solsticio de verano se paralizaba cualquier enfrentamiento bélico quedando terminantemente prohibido el tránsito de armas por la región sagrada.

 

Pruebas Olímpicas

En origen la única prueba existente en los juegos Olímpicos era la prueba de  carrera en el estadio  de 192 metros en la que los atletas iban totalmente desnudos y donde no existía la separación de carriles como en la actualidad, aunque sí disponían de un sistema de salida con varas y cuerdas,  posteriormente a esta prueba se añadieron el diaulo o carrera doble al estadio, el dólico  de 7 a 20 estadios y el pentatlón  o lo que es lo mismo las cinco pruebas consistentes en carrera (DROMOS), salto de longitud (HALMA) que es parecido a nuestro triple salto pero donde el atleta porta dos pesas en las manos para compensar el peso, lanzamiento de disco (DISCOBALIA) muestra de este deporte lo encontramos en el discóbolo de Mirón, de jabalina (AKONTISMO) y la lucha, ésta última sólo se celebraba si había un empate entre dos contrincantes y donde el atleta ungido de aceite y arena debía derribar al oponente hasta en tres ocasiones cuando caía sobre su espalda tocando el suelo .  En el 688 a.C se incluyó el pugilato que es un sistema de lucha parecido a nuestro boxeo pero bastante más agresivo, y más tarde las carreras de cuádrigas, de caballos, el pancracio  y las carreras con armas que eran atletas desnudos que portaban su casco y su escudo.

Tesoros del Museo Británico

Tesoros del Museo Británico

 

El vencedor de la prueba de atletismo se le otorgaba el honor de encender la llama sagrada, ceremonia que ha perdurado a lo largo de los siglos, pues hoy tal y como se hacía hace casi 3000 años seguimos encendiendo la llama olímpica en la ciudad de Olimpia siendo portada por diferentes atletas a lo largo del mundo.

Los ganadores recibían en origen como premio un caldero posado sobre un trípode recordando las marmitas que se usaban en los templos, y que de ahí deriva nuestra costumbre de entregar copas a los ganadores, pero en la Grecia clásica se optó por las coronas de laurel, roble, pino u olivo. El reconocimiento de los vencedores quedaban reflejados en vasijas o jarras a modo de recuerdo y que nos dan una idea de la importancia para los griegos de este tipo de espectáculos.

Tesoros del Museo Británico

 

Tras las pruebas los atletas eran atendidos con masajes y baños en las salas colindantes al estadio.
Los juegos Olímpicos duraron ininterrumpidamente hasta el 394 de nuestra era cuando el emperador Teodosio los prohibió por ser celebraciones paganas, posteriormente en la era moderna fueron reanudados.