Cicerón

Político, escritor, orador

 

Marco Tulio Cicerón nació en Arpino en el año 106 a.c.

De él poseemos mucha de la información que se tiene sobre el período y las instituciones republicanas mediante misivas y escritos judiciales. Cicerón era un hombre de gran inteligencia, hijo de una familia adinerada pero que no poseía el gran apellido de los nobilitas romanos, aprendió retórica en Grecia y volvió acabados sus estudios instalándose en Roma y casándose con Terencia una mujer de gran carácter que le apoyaba en su ascendente carrera senatorial.

Cicerón era un abogado excelente posiblemente de los más brillantes que ha habido en la historia. Su retórica a la hora de hacer discursos decidía al jurado hacia dónde decantarse, su cotización en auge se debía a que no perdía juicios a pesar de que su cliente fuera de antemano culpable, eso le produjo muchos beneficios no solamente a nivel económico sino a nivel personal, puesto que aquellos que defendían en cierta manera los convertía en aliados políticos, fue partidario de Pompeyo Magno al que tenía gran estima, y este es un dato interesante porque será el motor de su vida política. Cicerón fue nombrado cuestor de Sicilia, cargo que desempeñó con habilidad, seguidamente obtuvo el cargo de pretor y finalmente el de cónsul. Cicerón es conocido principalmente por desenmascarar el conjuro de Catilina, según el cual Catilina pretendía instigar una revuelta en Roma que acabaría con el asesinato del mismo Cicerón, Catilina fue hallado culpable y consiguió que se les condenaran a muerte , algo que hizo que algunos sectores del senado se sintieran incómodos, Clodio ,uno de sus principales enemigos, le acusó de no hacer justicia con los acusados y condenarlos innecesariamente. Clodio, que anteriormente había sido acusado por Cicerón en un juicio por su sacrilegio en una fiesta a una deidad femenina sólo permitida a mujeres, se dedicó a pagar a matones que acosaban a Cicerón y que pretendían asesinarle a la que asomara la cabeza en la calle. Esta rivalidad continuaría más aún cuando César mostró a Clodio la manera de obtener el cargo de tribuno de la plebe, mediante la adopción de Clodio por una familia plebeya. Ello originó que Clodio se pusiera de parte de César y acosara aún más a Cicerón.

Cicerón tuvo uno de sus peores momentos cuando Pompeyo, Craso y César se unieron para crear el primer triunvirato, eso le hizo exiliarse, no obstante con la muerte de Craso y su enemigo César luchando en las Galias, volvió para apoyar a Pompeyo para que éste fuera cónsul único de Roma. La suerte no le acompaño y el regreso de César como dictador vitalicio después de su entrada triunfal a Roma, le obligó a exiliarse de nuevo. Finalmente y la muerte de César, regresó al senado y apoyó fervientemente a Octavio Augusto frente al conflicto con Marco Antonio, constancia de ello fue su obra las Filípicas donde Cicerón le critica abiertamente.

Finalmente murió asesinado por hombres pagados a sueldo por Marco Antonio, era el año 43 a.c