Culto a Bona dea

Introducción

No vamos a rasgarnos las vestiduras cuando decimos que los romanos se alimentaron fuertemente de las culturas orientales. Su influjo principal sin duda fue la cultura helénica, pero los griegos habían recibido costumbres añadidas a las propias adoptadas en especial durante las incursiones de Alejandro Magno por oriente, por lo que los romanos también las adoptaron como suyas tras su conversión en imperio hegemónico. Esto que yo he resumido en tres lineas, así como si no hubiera un mañana, en realidad son los cimientos de la sociedad romana pero también de su religión. 

Es normal, Alejandro había sido el internet de la antigüedad, es decir, él y los suyos habían alcanzado y conquistado los lugares más lejanos, y tras años y años de visitar y morar desiertos, oasis, ciudades milenarias y vastos campos había cambiado no sólo su perspectiva del mundo sino de su propia historia. Así pues, lo que ahora conocemos como la Europa Occidental se influenció de esa "globalización" traida por el macedonio y que fue diluyéndose con los ritos locales.

No estoy diciendo que Bona Dea sea una diosa oriental, no...lo que pretendo decir es que se pueden encontrar equivalencias con otras deidades femeninas con un perfil parecido en Oriente o en África y con atribuciones exactas.

 

El culto a lo femenino

Hemos perdido a lo largo de los siglos el sentido final del culto a lo femenino, ese aspecto era primordial en las culturas primitivas pues lo femenino representaba la procreación y la fertilidad y por tanto esos aspectos se relacionaban no sólo con la condicion humana sino con la natural.

Bona Dea era una diosa esencial primaria, es decir (a veces me invento locuciones y quiero explicarme) era una diosa primitiva con rasgos muy determinados: protectora de la fertilidad, de la pureza o castidad y por último con capacidades curativas por tanto su culto se extendió en las sociedades como símbolo femenino o como entidad protectora de los desfavorecidos.

Para saber si una imagen se corresponde con su efigie, basta con comprobar los elementos que la acompañan, si tenemos una cornucopia y una serpiente tenemos casi con toda probabilidad una estatua de la Diosa. Pero muy por encima de los orígenes básicos de su culto procedente de Grecia a través de Sicilia, debemos pensar que Bona Dea era una de las divinidades con carácter místico más antiguas de Roma.

 

Orígenes

Bona dea era hija de Fauno, una divinidad romana con gran apego social. Fauno tenía una doble vertiente sagrada; la que hace referencia a su carácter protector de la agricultura y una más mística que lo relaciona con los mensajes proféticos en sueños, por tanto sus atributos religiosos tan marcadamente masculinos tuvieron su contrapartida en su hija Bona Dea. Él, marcadamente libertario y deshinibido, ella solícita y comedida. Parece ser que Fauno acabó con la vida de su hija golpeándola con la rama de un mirto hasta causarle la muerte tras hallarla embriagada por el vino.

Con esta relación ya podemos establecer el calendario festivo y la ubicación de su culto.

El monte aventino fue el lugar donde se asentó el templo de Bona Dea, pues es en esta zona donde Fauno profería sus oráculos premonitorios, y aunque las mujeres y los enfermos ocupaban sus espacios para pedir el beneplácito de la diosa, lo cierto es que el culto auténtico se hacía en una fiesta privada el 4 de Diciembre. Esta festividad totalmente femenina y mística y lo que es más importante hermética, era sólo hecha por y para mujeres, por lo que se tiene muy poca información de qué o cómo se practicaban los rituales.

 

Lo poco que sabemos

Las celebraciones rituales de Bona dea eran un acto religioso y social femenino, así que lo usual es que alguien con un poder adquisitivo alto convocara a la alta sociedad romana a asistir como invitados, aunque en sus orígenes se usaban los bosques como refugio de tales festividades. Normalmente las mujeres de magistrados o cargos públicos eran las encargadas de prepararlas en sus residencias, asignando un espacio del recinto exclusivamente a tal fin. 

La sala estaba decorada con flores, plantas, figurillas femeninas y alimentos variados, eso sí, todo absolutamente todo tenía que tener un carácter estrictamente femenino. Se eliminaba de la sala cualquier elemento que recordara al sexo opuesto o que llevara una imagen de éste, estatuas, lamparillas con iconos masculinos, etc...asimismo los animales debían ser hembras.

Todas las mujeres tenían cabida en esta festividad incluyendo las esclavas de la casa además era posible que la dómina hubiera invitado a alguna vestal para darle un aire más solemne y distinguido a la celebración. Es más que posible que en estas fiestas se reprodujera lo vivido por la innombrable Bona Dea, exceso de vino, sacrificios y baños de sangre para purificar o para incentivar la fertilidad, bailes sugerentes incitados por el alcohol y la sugestion, etc... Lo que es muy evidente es que la festividad, de la que no se podía hablar ni antes ni después, encerraba un ritual deshinibido.

Eran tan prohibitivas que durante el cargo de pontifex maximus de Julio César, casado entonces con Pompeya, saltó el escándalo al demostrarse que Publio Clodio Pulcro, amigo-amante de Pompeya, se había disfrazado de mujer para asistir una noche a las celebraciones de la Bona Dea. El acto sacrílego acabó con el matrimonio de César y Pompeya y con un juicio oficiado por Cicerón, en el que se libró de la pena con sobornos. Este hecho nos da una idea de la importancia que estos misterios tuvieron para los romanos.

Equivalencias cristianas

Tesoros Museo Británico
 

Hé aquí la gran equivalencia, debido a la fortísima influencia que Bona Dea tuvo en el paganismo femenino, el cristianismo debía aplacar su culto mistérico, mucho más que cualquier otro en parte por el ocultismo que entrañaba y lo difícil que era detectarlo.

Para ello, el 4 de Diciembre se instauró el culto a Santa Bárbara de Nicomedes, mártir a manos de su padre.

Esta Santa que vivió durante el imperio de Maximino, era una joven hermosa, casta, pura y profundamente devota, su padre en cambio era un hombre de fuertes costumbres paganas abandonado a los placeres esenciales. A pesar de los intentos de casar a su hija y de reconvertirla al antiguo culto, fue en vano pues se mostró con una fe férrea. Tras su negativa de abrazar los cultos del paganismo, es denunciada por cristiana y asesinada por su propio padre en una colina cercana. ¿Os suena la historia?

Santa Bárbara encarnaba la personalidad de la Bona Dea y su padre el de Fauno, la forma de morir a manos de su progenitor fue prácticamente la misma vanagloriándose los mismos aspectos de castidad y feminidad aunque en un sentido cristiano.

 

Nunca sabremos lo que realmente se celebraba ni como, pero en cualquier caso el misterio resulta profundamente atractivo

 

Mireia Gallego

Junio 2016