Barcino (Barcelona)

La Hispania romana está salpicada de mitos romanos especialmente relacionados con Hércules, la denominación del estrecho como las Torres de Hércules, la Torre-Faro del mismo nombre en La Coruña, los templos consagrados a su divinidad...dan fe de un culto a su ideal en el mediterraneo más occidental.

Barcino no es ajena a esta tradición.  

Según el mito, Jasón y los argonautas en compañía de Hércules, estaban surcando las costas del mediterraneo en busca del vellocino de oro. Una de las nueve naves no había vuelto de la expedición por lo que Jasón instó a Hércules a buscarla, la localizó varada en la costa (actual Barcelona), frente a una colina (Montjuïch). Los tripulantes de la "barca nova" quedaron tan impresionados con el lugar que decidieron quedarse allí fundando la ciudad.

 

El mito sintetiza en realidad un origen que se remonta a colonias íberas que ya se hallaban en el lugar denominados Layetanos, de ahí el nombre de Vía Layetana que se le otorga a una de las principales vías de la actual Barcelona.

La colonia romana de Barcino viene dada por dos asentamientos militares correspondientes por un lado a las legiones que intentaban frenar a los cartagineses y posteriormente a a los soldados que lucharon en las guerras cántabras.

Su situación estratégica y su cercanía a Tarraco le ortorgaron una importancia vital en el abastecimiento de las tropas, una vez pacificado el territorio se distribuyeron las tierras entre los soldados licenciados creando un asentamiento permanente. Augusto, otogó a la ciudad el título de "Colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino" quedando así bajo la tutela de Tarraco.

La ciudad entonces sufrió una remodelación urbanística, Augusto dotó a la ciudad de los llamados Cardus Maximus y Decumanus Maximus, que en realidad son dos vías principales que cruzan la ciudad perpendiculares entre sí. Un poco más al Norte del lugar de conjunción de los dos ejes es donde se ubicaba el foro de la ciudad, y rodeando las calles colindantes, se situaban las insulas. Finalmente y perimetrando todo el nucleo se halla la muralla, dotada de diferentes puertas de acceso y torres de vigilancia.

Toda esa zona corresponde actualmente a las calles del gótico, siendo el centro de ambos ejes la actual plaça de Sant Jaume.

La ciudad de Barcino no fue habitada en exceso, eso puede verse a simple vista en los yacimientos encontrados. Basados en una economía agrícola, los ciudadanos vivían cómodamente con los ingresos que les proporcionaba la venta de productos agrarios y del comercio con otras zonas.

 

Restos romanos

Templo de Augusto y foro

El templo de Augusto constaba de seis columnas frontales y era de estilo períptero. En el centro había una cella con la estatua de Augusto  en claro culto a su fundador. Los capiteles de orden compuesto revisten un aire majestuoso al conjunto. Sus dimensiones resultan sorprendentes si tenemos en cuenta el área total en hectáreas de la colonia de Barcino, ya que un templo de esas proporciones se correspondería más a una provincia de mayor relevancia.

Actualmente se conservan 4 de sus columnas, y están enclavadas en un patio interior visitable.

 

A pesar de que el Templo son los restos más visibles, la zona de la plaza Sant Jaume correspondería al foro admistrativo y comercial donde se hallaban las principales sedes gubernamentales, judiciales y comerciales. 

Siguiendo los estándares romanos sería una plaza rectangular porticada, tras ella se ubicarían unas termas construídas por un patricio local llamado Lucio Minicio Natal, famoso por ganar en los 227 Juegos Olímpicos de Grecia como auriga y destacado también por su carrera militar y cargos de relevancia en épocas de Trajano y Adriano.

 

Acueducto

El acueducto de Barcino (son 2 realmente), del que actualmente se conservan algunos tramos, abastecía a la ciudad de agua corriente procedente del Río Besós y de la Serra de Collserola. a pesar de que gran parte de sus tramos son subterraneos, las zonas más próximas a las vías principales fueron visibles y ornamentados.

 

Murallas

Las murallas que actualmente pueden contemplarse corresponderían al s.III de nuestra era, ya que con el paso de los siglos y ante la necesidad de reforzar la construcción contra incursiones foraneas como los francos, fueron ampliadas en altura y grosor, llegando hasta los 8 metros en algunos de sus tramos. 

Con un perímetro de forma octogonal, la muralla está reforzada sobre las construídas originariamente en el s.I. 

Los elementos constructivos se basan piedra y mortero con muros dobles. 

Con el paso de los siglos y ante la crecida demográfica las murallas sirvieron de muros de contrucción de nuevos edificios, de ahí que muchos de los tramos aunque existentes, no sean visibles.

 

A pesar de que Barcino no gozó de la relevancia de Tarraco, sí que representó una colonia de importancia y de prestigio notable, llegando en algunos momentos a acercarse a su vecina en popularidad.

 

Aunque he resaltado los restos más representativos de la ciudad, en el Museu d' Història de la ciutat, pueden observarse diferentes construcciones de época romana destacando un baptisterio bien conservado. También el turista puede visitar si lo desea la necrópolis romana. 

Actualmente, las obras de diferentes tramos del AVE o del metro de Barcelona han revelado joyas arquitectónicas romanas en la zona de la Sagrera, alejada totalmente del gótico correspondería a una villa de las afueras de Barcino. El hallazgo es sin duda importante por sus magníficos mosaicos pero más relevante si cabe, por la posibilidad de hallar en los subsuelos los restos de otras zonas menos "urbanas" que den más pistas sobre el estilo de vida de la colonia de extrarradio. Institucionalmente, se están iniciando acciones de demolición de diferentes edificios del casco antiguo para contemplar nuevos tramos de la muralla romana.

 

Perderse por el gótico es un magnífico ejercicio, sus tiendas, sus bares, su ambiente... todo tiene un halo especial, pero intentad contemplar los muros detenidamente porque hallaréis algunas inscripciones que os sorprenderán.